18 de abril 2022 - 00:00

El mensaje de paz de Francisco tronó en el domingo de Pascua

ACOMPAÑAMIENTO. El papa Francisco se mezcló ayer entre la multitud en la plaza San Pedro antes de pronunciar su mensaje Urbi et Orbi. Fue la primera vez que pudo hacerlo desde el inicio de la pandemia.
ACOMPAÑAMIENTO. El papa Francisco se mezcló ayer entre la multitud en la plaza San Pedro antes de pronunciar su mensaje Urbi et Orbi. Fue la primera vez que pudo hacerlo desde el inicio de la pandemia.

Ciudad del Vaticano - El papa Francisco pidió ayer “paz en la martirizada Ucrania” y lamentó que ya se vean “señales” de una crisis económica y alimentaria por la guerra con Rusia, al dar su tradicional bendición de Pascua ante una multitud de 100 mil personas. En la ocasión, también lamentó los “casos de criminalidad, violencia, corrupción y narcotráfico” en América Latina.

“Que haya paz en la martirizada Ucrania, tan duramente puesta a prueba por la violencia y la destrucción de la guerra cruel e insensata a la que ha sido arrastrada”, pidió el pontífice durante la bendición Urbi et Orbi (“A la ciudad y al mundo”) del Domingo de Resurrección, durante la que suele referirse a los conflictos mundiales.

“Que un nuevo amanecer de esperanza despunte pronto sobre esta terrible noche de sufrimiento y de muerte. Que se elija la paz”, reclamó Jorge Bergoglio, de 85 años, al hablar frente a cerca 100 mil fieles presentes en la plaza San Pedro, según estimaciones del Vaticano.

Regreso

Tras más de dos años sin público masivo a causa de la pandemia, el pontífice aprovechó para recorrer la plaza en el papamóvil descubierto antes de iniciar el mensaje del día en que los cristianos del mundo conmemoran la resurrección de Jesucristo al tercer día después de haber sido crucificado.

En el mensaje, su vigésimo novena referencia explícita a la invasión rusa a Ucrania iniciada en febrero pasado, el Papa reclamó “que se dejen de hacer demostraciones de fuerza mientras la gente sufre”.

“Por favor, no nos acostumbremos a la guerra, comprometámonos todos a pedir la paz con voz potente, desde los balcones y en las calles”, sostuvo Francisco frente a los fieles, entre los que se encontraba el alcalde de la ciudad ucraniana de Melitopol, Ivan Fedorov, y tres parlamentarios del país europeo con los que se había reunido el sábado en privado.

Francisco, que dio su bendición tras haber celebrado la Misa de Resurrección en la Basílica de San Pedro, reclamó además “que los responsables de las naciones escuchen el grito de paz de la gente, que escuchen esa inquietante pregunta que se hicieron los científicos hace casi sesenta años: ¿Vamos a poner fin a la raza humana o deberá renunciar la humanidad a la guerra?”, incluida en un documento escrito por Albert Einstein y Bertrand Russell en 1955.

Gratitud

El Papa, que ya planteó varias veces su agradecimiento a los países que están acogiendo refugiados ucranianos, especialmente Polonia, sostuvo que lleva “en el corazón a las numerosas víctimas ucranianas, a los millones de refugiados y desplazados internos, a las familias divididas, a los ancianos que se han quedado solos, a las vidas destrozadas y a las ciudades arrasadas”.

Dejá tu comentario