El mercado en medio del sesgo bajista

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El mes de mayo de 2018 será probablemente recordado como el mes de la devaluación y de la crisis que pudo terminar en un grave problema institucional. El día 28 de mayo se pareció bastante al lunes negro, pero ¿qué sucede, con el mercado que todos se retiran? El origen primario estaría en los Estados Unidos que desde fines de febrero de este año exhibe subas en su estructura de tasas con impacto directo en todos los países de la región.

El brote inflacionario en los EE.UU., un incipiente conflicto comercial con China, llevaron a ese país a aumentar sus tasas de interés de referencia con consecuencias en todo el mundo, produciendo un revalorización del dólar en todas las economías desarrolladas y con mayor efecto en las emergentes como nuestro país. En abril comenzó la suba efectiva, tal como lo demuestra el gráfico, produciendo una mayor devaluación en la moneda local y con un retiro masivo de inversores del mercado accionario, produciendo una caída del orden del 20% casi de la misma magnitud de la devaluación.

La crisis se multiplicó al producirse en forma simultánea la búsqueda de la sanción de una Ley que pone límites a los aumentos de luz, gas y aguas, aplicados por el Gobierno para bajar subsidios y reducir el déficit fiscal, que según el Gobierno tiene un costo fiscal de más de 100 mil millones de pesos. La Ley buscaba claramente politizar la decisión del Gobierno de limitar el gasto y obviamente tiene un impacto directo sobre las empresas energéticas, por ello fue el sector más castigado en la baja, ya que según los analistas seria la Ley obligaría al Gobierno a revisar toda su política tarifaria y energética.

En medio de la crisis el oficialismo logró aprobar en la Cámara de Diputados la ley de Financiamiento Productivo, el proyecto que reclamaba el Poder Ejecutivo, clave para acceder a la calificación de mercado emergente, pendiente su reglamentación la nueva ley estaría pasando a segundo plano.

Diferentes datos de la economía ratifican nuestro encabezado que potencia en razón de la falta de fuerza del mercado, la devaluación podría traer una fuerte revisión de las expectativas respecto a la inflación, con síntomas de recesión en algunos sectores. El mercado estaría buscando recomponerse desde el Ejecutivo se "trató de contener" la fuga de dólares a través de "la suba de la tasa de interés" buscando generar un doble efecto: por un lado "desincentivar la dolarización de los argentinos, buscando que no compren dólares e inviertan en activos financieros en pesos.

Este modelo, podría tener problemas por la inflación y recesión ya que distintos factores "presionan la demanda y la oferta de dólares, que se viene sosteniendo con deuda externa no está alcanzando", por ello se recurrió al Fondo Monetario Internacional. Es inminente defender la moneda local y ese el mensaje del Gobierno.

El mercado debe definir su tendencia de fondo y su consolidación. Por ahora existe un fuerte sesgo bajista, pudiendo producirse un tenue movimiento lateral para mostrar niveles creíbles de soportes y resistencias, más allá de la volatilidad de las ondas cortas o diarias ajustadas por hechos puntuales, tales como el petróleo sobre algunas acciones del sector petrolero.

Técnicamente, se observaba una semana con volatilidad pero las correcciones no son profundas, advirtiendo un rango entre los 32.000 y 28.000 puntos muy acentuado. En caso de baja generalizada habría un movimiento con soporte alrededor de los 26.300 puntos, improbable aun, ya que no estarían dadas las condiciones para ello, en sentido contrario se estarían fijando nuevos objetivos alrededor de los 33.000 puntos. Los indicadores de fuerza relativa RSI y Estocásticos también muestran la debilidad del ciclo y que las expectativas ya no son las mismas. El mercado podría estar ante una formación lateral alrededor de los 30.000 puntos que coinciden con la media de 20 días y depende del volumen superar nuevamente los 31000 todo ello en lo breve. El sesgo es absolutamente bajista, tasas muy altas e incertidumbre no colaboraran con lo técnico.

No obstante ello y el impacto de la devaluación sobre las empresas, el problema del alto costo de dinero en pesos, la dificultad de tomar deuda en estos niveles, además del encarecimiento de endeudamiento en dólares reducirían la capacidad operativa de las empresas.

El Merval en dólares ratifica nuestro análisis, y estaríamos a niveles de agosto del año pasado, en valores de alrededor de 1200 dólares. El escenario internacional que no acompañó: los precios del petróleo en el mercado bajaron alrededor de un 7% ante los excesos de oferta. Se trató de una baja importante en el precio del petróleo.

El mercado de renta fija, está en tenue estado de optimismo con sucesivas reducciones de la prima de riesgo, se observa un índice EMBI de 463 puntos, desde los 500. De la misma forma que en renta variable se esperan altibajos en el precio del dólar estadounidense hasta el próximo domingo 22. Los inversores no pierden de vista las tasas del 39%, en Lebac más aun visto que se estaría reduciendo la pendiente de sus vencimientos y los inversores buscarían vencimientos mayores a 90 días. Es probable que el BCRA mantenga las tasas en los niveles actuales, modificándola solo en caso la desaceleración en la inflación que aún está lejos de los objetivos planteados por la autoridad monetaria. Los valores públicos en dólares muestran rendimientos muy buenos pero no es fácil resolver la decisión tasa sideral en pesos o prima de riesgo en dólares, el mercado resolverá.

(*) Analista Senior

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