El precio del oro registró ayer un fuerte descenso y perdió atractivo frente al dólar y al aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro. Los inversores están en vilo, anticipando datos críticos sobre la inflación de la semana para obtener una mejor perspectiva sobre las futuras tasas de interés en EE.UU. El oro al contado bajó un 0,8%, a u$s1.900,41 la onza, valor mínimo desde el 22 de agosto, mientras que los futuros del oro en EE.UU. cerraron con una pérdida del 0,9%, a u$s1.919,80. Pero por qué cae el oro: resulta que el impuso del dólar, que cotizó en máximos de los últimos 10 meses, y los rendimientos de los bonos a 10 años, que operaron en su nivel más alto en 16 años, incrementan el costo de los lingotes, dado que estos últimos se cotizan en dólares y a su vez, restan atractivo dado que el oro no genera intereses. “El mercado todavía no está posicionado para que el oro se comporte como un refugio seguro. Si existe el temor de que la Fed vaya a ajustar demasiado y se anticipa un deterioro significativo de la economía, entonces son buenas noticias para el oro”, dijo Edward Moya, analista senior de mercado de OANDA. Durante esta semana, los inversores tenían sus ojos puestos en el índice de precios del consumo personal (PCE), el indicador de inflación preferido por la Fed, que sería publicado el viernes. “Si recibimos un informe interesante, habrá más presión a la baja sobre el oro”, añadió Moya. Como reflejo del interés de los inversores el mayor fondo cotizado en Bolsa respaldado por oro del mundo dijo que sus tenencias cayeron el lunes a su nivel más bajo desde enero de 2020.
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