10 de noviembre 2009 - 00:00

El oro, imparable, ya subió un 25% en el año

Ben Bernanke
Ben Bernanke
El oro se consolidó ayer como un activo de resguardo ante la fuerte caída del dólar a nivel internacional. La onza cerró en su máximo histórico, en u$s 1.101, tras una suba del 0,73%, pero que promediando la jornada llegó a ser de más de un 1,2%. Ya acumula un incremento del 25% en lo que va de 2009.

El dólar cayó contra casi todas las monedas y terminó en su mínimo del año. El euro, por ejemplo, tocó brevemente el nivel de 1,50 dólar para finalizar en 1,499, un incremento del 1% en relación con el cierre del viernes. Quedó cerca del máximo del año, que se registró en octubre, cuando tocó el nivel de 1,506. La libra esterlina también se apreció significativamente hasta 1,675 pese a que la economía inglesa es una de las más lentas en reaccionar.

Relación

La debilidad del dólar está relacionada con los resultados de la cumbre de ministros de Economía del G-20 que se realizó el fin de semana. De esta reunión surgió que la reactivación económica mundial será más lenta en el arranque de 2010 y que, por lo tanto, es necesario seguir manteniendo tasas bajas por un buen tiempo. Además, el comunicado final no hizo alusiones específicas a los tipos de cambio ni expresa preocupación por la debilidad del dólar y su efecto en el comercio internacional.

Tal como adelantó ayer este diario, se descuenta que al menos hasta el segundo semestre del año próximo no habrá variaciones y que Estados Unidos seguirá con tasas del 0% y Europa con los niveles actuales del 1%.

La Reserva Federal, que dirige Ben Bernanke, también se había manifestado de la misma manera en su comunicado de la semana pasada. La institución que preside Ben Bernanke explicó que el creciente desempleo (subió al 10,2% en octubre, su mayor nivel en 26 años) y la capacidad excedente en las empresas como resultado de la recesión alejan los temores de presión inflacionaria, al menos para los próximos meses.

La lectura de ello fue que no habrá necesidad de aumentar las tasas en el corto plazo, ya que no hay inflación a la vista. Además, se espera que la economía estadounidense crezca más lento a partir de 2010 (luego de la recuperación del 3,5% del PBI en el tercer trimestre).

Prácticamente todos los activos hoy se transformaron en un buen refugio ante esta caída del dólar, influenciada por la tasa cero norteamericana. Desde los mercados bursátiles (tanto los emergentes como los desarrollados) hasta los productos primarios (ayer subieron soja, trigo, maíz y petróleo, otra vez casi hasta los u$s 80). Obviamente, también las monedas alrededor del planeta reflejaron esta creciente debilidad del dólar. No sólo el euro, libra y yen; el real cayó por debajo del 1,70.

Atención

El índice dólar, que mide el desempeño de la divisa frente a una canasta de monedas, cayó a un mínimo desde agosto de 2008.

Pero indudablemente la atención del mundo financiero se centró sobre el oro, que atrae cada vez a más inversores, con un volumen creciente de negocios. La aparición de índices (ETF, en la jerga financiera) que replican el valor de la onza, facilitó las compras de este activo, que antes sólo se podía acumular a través de la inversión en el producto físico (lingotes o monedas, por ejemplo).

Este metal precioso es hoy por hoy el refugio favorito para hacer frente a la debilidad del dólar y es en este marco donde surgen análisis (probablemente exagerados) que se preguntan si puede llegar hasta los u$s 2.000 la onza. De cumplirse, tendría por delante una apreciación de más del 90%. Pero todo queda supeditado, en realidad, a lo que suceda con la divisa estadounidense en los próximos meses.

Existe otro elemento que también impulsó al oro en las últimas semanas: los bancos centrales lo vuelven a incorporar, también como alternativa para no estar tan expuestos en dólares. Por ejemplo, el Banco Central de la India le compró al FMI 200 toneladas y, según detalla un análisis realizado por Research for Traders, también se suman a esta tendencia otros países como Rusia, China y México, además de fondos de cobertura e inversores institucionales.

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