6 de octubre 2014 - 00:00

El Papa alentó cambios en la Iglesia

 Ciudad del Vaticano - Con una homilía en la cual lanzó una enérgica advertencia contra "los malos pastores" que se dejan llevar por "la codicia del poder, la soberbia y la hipocresía", el papa Francisco inauguró ayer el sínodo extraordinario sobre la familia durante una misa en el Vaticano, en la que también llamó a los obispos a frenar las luchas internas.

El Papa criticó a aquellos curas que "cargan sobre las espaldas de la gente pesos insostenibles que ellos no mueven ni siquiera con un dedo", en la apertura de la asamblea en la que participan padres sinodales de los cinco continentes y que representa el evento colegial más esperado en los últimos años por el mundo católico, si se excluye al Cónclave.

El objetivo del sínodo es precisamente afrontar los múltiples desafíos que enfrentan hoy día las familias. La cuestión fundamental es la de la comunión para los divorciados vueltos a casar, tema que generó contrastes entre los cardenales conservadores y los progresistas, más cercanos a Francisco. El Papa advirtió que la asamblea en la que trabajarán dos semanas los 230 padres sinodales no sirve "para ver quién es más inteligente" sino para "trabajar de manera generosa con auténtica libertad y humilde creatividad".

Agencias ANSA, Reuters, AFP, EFE y DPA

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