19 de febrero 2013 - 00:00

El Papa frenó a Berlusconi; ninguna certeza en elección

Roma - Italia, golpeada por la crisis económica y los escándalos de corrupción, celebra el domingo y el lunes próximos elecciones legislativas cruciales en las que se juega su estabilidad política. El candidato favorito de centroizquierda, Pier Luigi Bersani, que por casi un año gozaba de una cómoda ventaja, podría verse obligado a formar una alianza con el primer ministro saliente y tecnócrata Mario Monti para poder gobernar ante el sorprendente avance en el último mes de la derecha de Silvio Berlusconi y del cómico "anticasta" política Beppe Grillo.

Unos 47 millones de italianos están convocados a las urnas para renovar el Parlamento, formado por la Cámara de Diputados (630) y el Senado (315) más cuatro senadores los vitalicios. Según los últimos sondeos disponibles, la coalición de centroizquierda liderada por Bersani ganaría los comicios con 2,5 a 4,5 puntos de ventaja sobre la derecha de Berlusconi, que podría lograr un empate en el Senado, gracias al premio que se adjudica según la región.

Berlusconi, que basó toda su campaña en apariciones en todos los canales de televisión, enardeciendo a sus bases y prometiendo la eliminación de impuestos, había logrado un repunte espectacular con esa estrategia mediática. "El anuncio del Papa frenó la corriente a favor de Berlusconi, le quitó visibilidad y espacio mediático", explicó el politólogo Roberto D'Alimonte.

De su lado, el jefe de Gobierno saliente, Mario Monti, aprovechó ampliamente la pantalla chica e internet para denunciar los escándalos de corrupción, tal como ocurrió en 1992, con "Tangentopoli", que sentó en el banquillo de los acusados a más de 4.000 empresarios y representantes de todas las formaciones políticas.

El centroizquierda, que contaba con un cómodo 33% al 34% de los votos, cuenta con ganar la mayoría absoluta en Diputados gracias al engorroso sistema electoral en vigor, pero le apareció inesperadamente el juez antimafia Antonio Ingroia, recién llegado a la política con el movimiento Revolución Civil, quien le puede quitar votos, ya que se dirige al mismo electorado. "Lo máximo que puede aspirar Bersani es a mantenerse en el mismo nivel", estima D'Alimonte.

En tanto, el cómico Beppe Grillo, emblema de los indignados, quien con su Movimiento 5 Estrellas está canalizando la ira de los jóvenes contra la clase política. Grillo, que promete también otorgar un sueldo fijo a los desempleados, se ubica en el tercer lugar, con el 14% al 18%.

"Es posible que se adjudique el 20% de los votos tal como el partido de Berlusconi", comentó D'Alimonte, al referirse al nuevo fenómeno de la política italiana, acusado de populismo.

La batalla de Berlusconi junto con la populista Liga Norte por la próspera Lombardía es clave para hacerse con el Senado, ya que esa región, junto con Sicilia, Veneto y Campaña, otorga un elevado número de escaños.

El escenario peor, que todos los editorialistas examinan, es que Italia se encuentre el 25 de febrero con dos mayorías diferentes en la Cámara de Diputados y en el Senado. La Constitución adjudica el mismo peso a las dos salas del Parlamento y esa posibilidad significaría la temida ingobernabilidad, lo que preocupa a los mercados y afectaría a la tercera economía de la zona euro, sumamente endeudada y en recesión.

Agencia AFP

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