El objetivo de la visita oficial de Jorge Bergoglio es dejar un mensaje de solidaridad y reconciliación tras medio siglo de conflicto armado.
ABRAZO. El Papa Francisco fue recibido en el aeropuerto por el presidente Juan Manuel Santos y su esposa, María Clemencia Rodríguez. También estuvo presente Emmanuel, el hijo de la congresista Clara Rojas, quien estuvo años secuestrada por las FARC,
Bogotá - El papa Francisco llegó ayer Colombia con un mensaje de paz y reconciliación, justo en el momento de la transición entre el fin de una guerra de más de medio siglo y la apertura social y política para los guerrilleros que la protagonizaron.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El avión que trasladaba pontífice aterrizó poco después del atardecer en el aeropuerto militar de Catam en la Capital. Abajo lo esperaban el presidente colombiano y premio Nobel de Paz, Juan Manuel Santos, y su esposa, María Clemencia Rodríguez, a quienes saludó tomando sus dos manos. Luego de una corta caminata, Jorge Bergoglio fue saludado por Emmanuel, el hijo de la congresista Clara Rojas, quien estuvo varios años secuestrada por las FARC. El niño, que nació en la selva mientras su madre estuvo retenida, le entregó al Sumo Pontífice la figura de una paloma elaborada por la artista local Ana González, en señal de paz.
Luego se subió al papamóvil y recorrió 15 kilómetros hasta llegar a la Nunciatura, donde residirá estas cuatro noches. A su llegada, el pontífice se dirigió a la multitud que le esperaba e hizo referencia a las cientos de miles de personas que se agolparon durante su recorrido. Sobre todo se dirigió a los más jóvenes y les dijo "no se dejen vencer, ni engañar, ni pierdan la alegría, ni la esperanza y la sonrisa", les dijo el papa a su llegada y que después volvió a repetir a los jóvenes.
Para esta improvisada "plaza de San Pedro" se instaló un pequeño palco y una zona para la prensa en el exterior de la Nunciatura. En esta primera "audiencia" en Bogotá recibió a miembros del Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud (Idipron), y algunos de estos niños le cantaron. El propósito del viaje del Papa a Colombia es no solo sellar un acuerdo de paz alcanzado tras 50 años de guerra interna y que requiere ahora ser consolidado, sino dar un mensaje a un mundo recorrido por miles de tensiones y conflictos. Sucede que pese al avance, las diferencias entre los ciudadanos siguen latentes.
Dejá tu comentario