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El Papa habló de Venezuela pero evitó romper puentes para una posible mediación
Su definición, lanzada en el último día de su visita a Colombia, era ampliamente esperada.
Desde hace meses, la oposición venezolana viene reclamando una definición del Papa argentino sobre la situación política del país. Los más radicalizados han criticado duramente su silencio, para ellos una señal de complicidad con el chavismo.
Sin embargo, según analistas, parece más certero hablar de prudencia que de tibieza, probablemente en previsión de que la dinámica de la crisis haga del Vaticano uno de los pocos interlocutores confiables para los dos sectores en pugna en una eventual mediación.
"Me parece que el Papa trata de evitar introducirse en el tema político de manera contundente porque sigue pensando que su rol más efectivo será en el momento en que se pueda, en efecto, producir una oportunidad real de negociación", le dijo a Ámbito Financiero desde Caracas uno de los más prestigiosos analistas políticos venezolanos, Luis Vicente León.
El Vaticano intentó mediar entre el chavismo y la oposición a fines de octubre de 2016, pero el acercamiento fracasó rápidamente. Desde entonces, permanentemente se habla de una nueva ofensiva, pero la Santa Sede se muestra reacia por no encontrar, por el momento, disposición real de las partes.
"La posición de la Iglesia venezolana es suficientemente contundente y activa, y Francisco ha recibido y respaldado cara a cara a los obispos locales y su lucha abierta", añadió León, consultado por este diario.
En efecto, cinco obispos venezolanos se reunieron el jueves con el papa Francisco en Bogotá para informarlo sobre "la agudización de la crisis en Venezuela", en un acto por fuera de la agenda que el pontífice cumplió en Colombia.
La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) señaló que la reunión se llevó a cabo después de la misa que Francisco celebró en el Parque Simón Bolívar de la capital colombiana, a la que acudieron 1,3 millones de feligreses.
"El papa Francisco ratificó su cercanía a la Iglesia y al pueblo venezolano. Está muy consciente de la situación que golpea a todos", señaló la CEV en un comunicado.
Según el Episcopado venezolano, Francisco recibió a los cardenales Jorge Urosa y Baltazar Porras, y a los obispos José Luis Azuaje, Mario Moronta y Jesús González, quienes le informaron "acerca de la agudización de la crisis y la radicalización de la actitud del Gobierno".
"El pontífice mostró su preocupación por la agudización de la crisis humanitaria expresada en el hambre y la escasez de insumos médicos y la emigración de numerosos venezolanos. También se le habló de la imposición de la Asamblea Nacional Constituyente y de la persecución de algunos dirigentes, amenazas a sacerdotes y religiosas y el cierre de medios de comunicación social", señaló la CEV.
De acuerdo con el analista Luis Vicente León, "incorporarse de manera personal (en la lucha que protagoniza la Iglesia venezolana) le sacaría al Papa la posibilidad de ser interlocutor en un proceso que algún momento será importante y para el que quedan cada vez menos 'players'".
Mario Moronta, el obispo de la ciudad de San Cristóbal (Venezuela), estimó que los dichos del papa Jorge Bergoglio importan "un enorme apoyo" a los esfuerzos de la Iglesia para lograr una salida de la crisis, que dejó unos 125 muertos desde el 1 de abril, mayoritariamente en actos de represión de protestas opositoras. "Va a ser muy bien recibido por la inmensa mayoría de los venezolanos", añadió.
| Ámbito Financiero y agencias EFE, ANSA, DPA y AFP |


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