31 de agosto 2015 - 00:00

El Papa repudió “crueldad” contra refugiados y pidió acción a Europa

Unos 70 migrantes protestaron ayer por el trato que reciben de la Policía migratoria en Hungría y por el retraso en la entrega de documentos de asilo. Las autoridades reprimieron con gases lacrimógenos.
Unos 70 migrantes protestaron ayer por el trato que reciben de la Policía migratoria en Hungría y por el retraso en la entrega de documentos de asilo. Las autoridades reprimieron con gases lacrimógenos.
Ciudad del Vaticano y Bruselas - Tras una semana donde la crisis migratoria mostró su peor cara, con cientos de muertos en naufragios en el Mediterráneo y en un camión abandonado en una autopista de Austria, el papa Francisco instó ayer a Europa a "cooperar con eficacia para impedir estos crímenes que ofenden a la entera humanidad", al tiempo que los Gobiernos europeos parecían encaminarse, por primera vez, a la búsqueda de una solución a la peor catástrofe desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Refiriéndose a los migrantes muertos a lo largo en el último mes en las travesías para llegar a Italia o a otros países de la Unión Europea (UE), Francisco oró en particular recordando las 71 víctimas encontradas en un camión en una autopista austríaca el jueves pasado. "Lamentablemente numerosos migrantes perdieron la vida en sus terribles viajes. Para todos estos hermanos y hermanas, rezo e invito a rezar", señaló.

"Confiamos a cada una de estas víctimas a la misericordia de Dios y pedimos ayudarnos a operar con eficacia para impedir estos crímenes que ofenden a la entera familia humana", subrayó el Papa, quien, desde su primer viaje como pontífice realizado a la ciudad italiana de Lampedusa, en 2013, denunció la "globalización de la indiferencia" ante tragedias como la de los migrantes.

Pidió, por otra parte, que "se despierten nuestras conciencias" y que "tragedias como las ocurridas no se vuelvan a repetir" y denunció al mismo tiempo "la crueldad que hay en el mundo, en nosotros y en los que en el anonimato toman decisiones socioeconómicas que abren el camino a dramas como éstos", además de "los traficantes que se aprovechan de la pobreza de los inmigrantes".

Ayer, a pedido explícito de los Gobiernos de Alemania, Francia y Reino Unido, la UE convocó a una reunión de ministros del Interior para el próximo 14 de septiembre para volver a intentar coordinar una respuesta a la crisis de refugiados africanos y de Medio Oriente que parece no tener fin. Según la ONU, más de 300.000 personas llegaron en los primeros ocho meses del año a las costas de Grecia e Italia, tras una peligrosa travesía en el mar Mediterráneo.

En un comunicado conjunto, la ministra del Interior británica, Theresa May, y sus homólogos francés y alemán, Bernard Cazeneuve y Thomas de Maiziere, recordaron "la urgencia de instaurar, a más tardar a finales de año" unos "hot spots" -centros en los que se distinguen los refugiados de los migrantes económicos clandestinos-, en Grecia y en Italia.

También exigieron la elaboración de una "lista de los países de origen seguro" para "completar el régimen de asilo europeo común, proteger a los refugiados y garantizar la efectividad del regreso de los migrantes ilegales a sus países".

Mientras tanto, a medida que las víctimas aumentan, también lo hacen las críticas a las dispares leyes europeas y a las estrategias para enfrentar la llegada de inmigrantes.

"Europa tiene que cesar de emocionarse y comenzar a moverse", afirmó el primer ministro italiano, Matteo Renzi, que pidió que los países tengan una política de inmigración europea, con un derecho de asilo europeo.

El ministro de Relaciones Exteriores francés, Laurent Fabius, acusó a los países del este de Europa, principalmente a Hungría, que está construyendo una valla en su frontera para impedir el ingreso de inmigrantes, de tener una política "escandalosa" en torno a los refugiados.

La Policía húngara usó ayer gases lacrimógenos en un centro de acogida de Kishkunhalas, en el sur del país, donde 70 inmigrantes protestaban contra los retrasos en las operaciones de registro. Una persona resultó herida por un cuchillo en los incidentes.

En Austria, cinco presuntos traficantes de personas ya fueron detenidos por la muerte de 71 migrantes en un camión y las autoridades anunciaron nuevas medidas de seguridad para evitar que mafias escondan refugiados en vehículos.

En tanto, siete personas murieron ayer cuando un bote que se hundió frente a las costas de Libia, el segundo fatal accidente que se produce en el mar en días. La guardia costera italiana dijo que unos 1.600 inmigrantes fueron rescatados del Mediterráneo y trasladados a Italia durante el fin de semana.

Agencias ANSA, AFP, Reuters,


EFE y DPA

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