La frustración es tal que destacados conservadores se cuestionan si todavía es posible mantener a Trump como su aspirante a la Presidencia de Estados Unidos sin que eso tenga consecuencias catastróficas para el partido como entidad y su futuro.
De acuerdo con la cadena NBC, el presidente del Comité Nacional Republicano (RNC, por sus siglas en inglés), Reince Priebus, el exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani y el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich son algunos de los que están tratando de persuadir al polémico millonario para que "reinicie" su campaña.
Tras las primarias republicanas, en las que se impuso a 16 rivales, Trump "no hizo la transición a ser el potencial presidente de Estados Unidos", opinó Gingrich. "No puede ganar la presidencia actuando como lo está haciendo ahora", advirtió al calificar al candidato de "autodestructivo" para su propia campaña.
Ayer, Priebus llamó al empresario inmobiliario para comunicarle su frustración personal y la de numerosos donantes con el desarrollo de la campaña y, en particular, con cómo manejó su enfrentamiento con los padres musulmanes del soldado estadounidense muerto en Irak, Humayun Khan.
Pero la gota que colmó el vaso para el presidente del partido fue la negativa de Trump a respaldar al presidente de la Cámara baja, Paul Ryan, que se enfrenta a elecciones primarias en su estado de Wisconsin este mes para renovar su escaño.
En una entrevista con The Washington Post publicada el martes, el candidato rehusó apoyar al influyente republicano y también al prestigioso senador John McCain, dos pesos pesados del partido que pese a haber criticado comentarios y propuestas del magnate, se encolumnaron detrás de él una vez que obtuvo la nominación del partido.
Por su parte, Giuliani contempla pedirle directamente a Trump que abandone su tono de confrontación y vuelva al redil de la disciplina partidaria.
El riesgo para el Partido Republicano es la dispersión del voto conservador en las elecciones presidenciales y legislativas, mientras que la aspirante demócrata, Hillary Clinton, dispone del apoyo incondicional de todo el aparato demócrata y del presidente, Barack Obama.
La cadena ABC fue más lejos y afirmó que altos funcionarios del partido están explorando incluso cómo reemplazar a Trump si el magnate renuncia a la candidatura presidencial, un proceso contemplado en las reglas del RNC y que estaría en manos de los 168 miembros de ese comité.
No obstante, no existe ningún mecanismo para forzar al candidato a renunciar y hasta ahora Trump no dio ninguna señal de estar pensando en abandonar la carrera por la Casa Blanca.
"Hay una gran unidad en mi campaña, tal vez mayor que nunca antes. Quiero agradecer a todos por su enorme apoyo", se defendió ayer a través de su cuenta en Twitter.
Sin embargo, poco después su propio compañero de fórmula, Mike Pence, mostró que sí existen las grietas. El candidato republicano a la vicepresidencia expresó su "fuerte" apoyo a Ryan.
"Creo que necesitamos a Paul Ryan en el liderazgo del Congreso de los Estados Unidos para reconstruir a nuestro ejército, fortalecer nuestra economía y garantizar que en este país tenemos el tipo de liderazgo que hará a Estados Unidos grande de nuevo", dijo a Fox News, mencionando el lema de la campaña que comparte con Trump.
| Agencias EFE y AFP |

