En un abrir y cerrar de ojos, David ya llegó al top 40. El cordobés viene dándole a la raqueta a todo trapo y sigue escalando posiciones. Ayer, después de llegar hasta los cuartos de final en Montreal, pasó del 45° al 37° y quedó a cinco peldaños de ser cabeza de serie en el US Open, el último Grand Slam del año, que se jugará desde el 30 de agosto. Para poder alcanzar ese objetivo, hoy dará el primer paso en el Masters 1000 de Cincinnati (u$s 2.430.000, dura), cuando no antes de las 20 (televisa ESPN+) enfrente al croata Ivan Ljubicic, 15° preclasificado. Si bien el historial contra el europeo no lo favorece (está 5-2 abajo), sus últimas actuaciones invitan a la ilusión. Por lo pronto, para poder partir como preclasificado en el certamen estadounidense, Nalbandian deberá llegar como mínimo hasta los cuartos de final para no depender de nadie. En caso de avanzar a segunda ronda, podría cruzarse con el estadounidense John Isner o con el polaco Lukasz Kubot. Recién en octavos de final tendría un adversario para temer: Novak Djokovic, N° 3 del mundo, siempre y cuando el serbio le gane a su compatriota Viktor Troicki. Además de David, el otro argentino que hará su debut será Horacio Zeballos, quien desde las 12 se medirá con el alemán Philipp Kohlschreiber.
Por otro lado, en su regreso al circuito tras casi tres meses por una lesión en la muñeca izquierda, Juan Mónaco no tuvo su mejor vuelta. El tandilense perdió ante el holandés Thiemo De Bakker por 6-4, 6-7 (5) y 6-3. Su último partido había sido en la primera ronda de Roland Garros, cuando cayó ante el ignoto esloveno Grega Zemlja. «Estoy contento. Con más ritmo hubiera sido otra cosa. La muñeca me respondió muy bien. Hacía 6 meses que no terminaba un partido sin que me duela la mano. Ahora, a seguir», señaló «Pico» vía Twitter tras la derrota.
Por su parte, en Montreal (u$s 2.000.000, dura), Gisela Dulko debutará hoy ante la húngara Agnes Szavay. En caso de triunfar se enfrentará con la ganadora del partido entre la belga Yanina Wickmayer, 13ª favorita, y la bielorrusa Olga Govortsova.
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