27 de febrero 2015 - 00:00

El patrocinio al terrorismo tensa el deshielo entre Cuba y EE.UU.

El sector del tabaco cubano tiene altas expectativas respecto de la normalización de las relaciones bilaterales. Si se levanta el embargo económico, podría exportar a EE.UU. habanos por u$s 250 millones anuales.
El sector del tabaco cubano tiene altas expectativas respecto de la normalización de las relaciones bilaterales. Si se levanta el embargo económico, podría exportar a EE.UU. habanos por u$s 250 millones anuales.
La Habana - Graves problemas entre Cuba y Estados Unidos, como la inclusión de la isla en una lista de países terroristas y los derechos humanos, emergieron horas antes de las nuevas negociaciones bilaterales que se realizarán hoy en Wa-shington.

Como témpanos que amenazan con hundir, o al menos retrasar indefinidamente, el restablecimiento de relaciones entre las dos naciones anunciado el 17 de diciembre pasado, los dos gobiernos intercambiaron esta semana demandas y acusaciones. La segunda ronda de negociaciones tras la primera en La Habana a fines de enero se celebrará hoy con el fin de acercar posiciones sobre el primer fruto estratégico del "deshielo": las reaperturas de embajadas cerradas desde 1961.

El miércoles, Gustavo Machín, subdirector general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano (Minrex), sostuvo en La Habana que "es esencial la exclusión de Cuba de la lista de países que son patrocinadores del terrorismo internacional". Machín, que ha actuado como portavoz de la representación negociadora cubana encabezada por la directora general de EE.UU. del Ministerio de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal, agregó entre las demandas "la solución a la situación bancaria que enfrenta la misión diplomática cubana en Washington hace más de un año". Tal asunto impide a la sede hacer movimientos financieros y bancarios cotidianos a causa de las leyes de embargo a Cuba.

En Washington, también el miércoles, un portavoz del Departamento de Estado expuso en teleconferencia el deseo de su Gobierno de que la sesión de conversaciones se "enfoque por completo en la restauración de las relaciones diplomáticas". Consideró que los asuntos mencionados por Machín, y en especial la inclusión por EE.UU. de Cuba en la lista de estados terroristas, "son procesos separados" de las negociaciones sobre las aperturas de embajadas.

No obstante, admitió que la administración del presidente Barack Obama "se mueve hacia una revisión" de esa inclusión y que ello "estará listo muy pronto". Pero el diplomático estadounidense se negó también a dar una fecha de término de esos análisis, una decisión que, afirmó, "no se prolongará por meses". Esta misma semana, tras arrestos de opositores en Cuba no admitidos oficialmente en la isla, las autoridades norteamericanas divulgaron su "preocupación" por esos hechos, lo que añadió un "témpano" más al mar de turbulencias.

En ese marco, el senador demócrata Bob Menéndez, exigió que las decenas de fugitivos de la Justicia estadounidense que supuestamente viven refugiados en Cuba deberían ser entregados a EE.UU. para que respondan ante un juez por sus crímenes antes de retirar a la isla de la lista negra. El legislador, de origen cubano, envió una carta al secretario de Estado John Kerry, pidiéndole que así se lo exija a La Habana durante sus negociaciones.

El FBI cree que hay más de 70 prófugos de la Justicia estadoundidense residiendo en Cuba. La fugitiva más famosa que viviría en Cuba es Joanne Chesimard, una militante del extremista Ejército Negro de Liberación, acusada del asesinato de un policía en Nueva Jersey.

Otros fugitivos que se cree están en la isla son Frank Terpil, exagente de la CIA acusado de vender armamento al difunto dictador libio Muamar el Gadafi; Victor Manuel Gerena, buscado por el robo a mano armada de siete millones de dólares en Connecticut en 1983; y el independentista puertorriqueño Guillermo "William" Morales, acusado de participar en atentados terroristas en los años 70 en Nueva York.

La isla da amparo además a Ishmael LaBeet, condenado a cadena perpetua por el asesinato de ocho personas en las Islas Vírgenes. En 1984, LaBeet desvió a Cuba un avión comercial con 183 pasajeros a bordo y 12 tripulantes. Los pasajeros resultaron ilesos.

El tema de los fugitivos es espinoso. Durante mucho tiempo la isla fue refugio para decenas de prófugos de la Justicia estadounidense, pues la rivalidad ideológica les ofrecía un paraguas protector.

La Habana se niega a entregar prófugos a los que considera perseguidos políticos como Chesimard, de quien Cuba sostiene que no tuvo un juicio justo. Si La Habana accede a entregar a los refugiados, lo más seguro es que pida algo en contrapartida: la isla exige desde hace años a EE.UU. la entrega de Luis Posada Carriles, acusado de terrorismo por La Habana. Posada Carriles, que vive en Florida, es considerado el autor intelectual de un atentado de 1976 contra un avión cubano en el que murieron más de 70 personas.

Agencias ANSA, AFP, DPA,


Reuters y EFE

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