9 de septiembre 2011 - 00:00

El PRO impone agenda de leyes fracasadas

El triunfo electoral en la Ciudad de Buenos Aires animó tanto a Mauricio Macri como a su tropa, a desempolvar casi todas las iniciativas que no pudieron ver la luz del recinto en los últimos años. No solamente el jefe de Gobierno acelera el proyecto de trasladar las sedes de ministerios y su propio despacho al barrio porteño de Barracas, sino que ya envió también, en versión corregida, la aprobación del convenio para la edificación de Solares de Santa María, el pomposo emprendimiento inmobiliario a desarrollarse en la zona de la exciudad deportiva de La Boca.

Pero eso no es todo. Los diputados del bloque macrista, que conduce el legislador Cristian Ritondo, también se verán con la tarea extra de conseguir los votos necesarios para sancionar una norma que permita que la Policía Metropolitana utilice las polémicas pistolas Taser, aunque hubo un fallo de la Justicia en contra de las armas, que no disparan proyectiles y en cambio producen descargas eléctricas.

Esos son sólo algunos de los proyectos que le fracasaron al PRO en la Legislatura porteña, pero hay una lista que completa cerca de veinte iniciativas en esa categoría. Por ejemplo, está el permiso para que el Museo Malba pueda ampliar sus instalaciones bajo tierra, pero ya hubo oposición porque afectaría una placita lindera con el edificio.

En cambio, podría quedar para el año próximo el tratamiento del proyecto impulsado por el rabino Sergio Bergman, que asumirá como legislador porteño, que busca imponer medidas para prevenir el accionar de los motochorros.