"Tenemos un gran desafío: llenar las calles en todo el país en defensa de la democracia, de los presidentes Lula y Dilma, contra el golpe y por cambios en la economía. A esta convocatoria ninguno de nosotros puede faltar", instó Rui Falcão, presidente del oficialista Partido de los Trabajadores (PT).
En su misiva publicada en la página oficial del PT, señaló que a Lula "no lo van a intimidar, ni impedirle que continúe a luchar por lo que cree, por el PT, por los trabajadores y por Brasil. Si es necesario, será candidato en 2018, retomando los viajes y participando de manifestaciones populares".
Falcao llegó a anunciar la presencia del expresidente hoy, aunque su participación no está confirmada.
El Frente Brasil Popular, que reúne más de sesenta organizaciones, encabeza la
convocatoria que tiene el respaldo del PT, de la Central Única de Trabajadores (CUT) y del Movimiento de los Trabajadores
Rurales Sin Tierra (MST), entre otros colectivos.
Las movilizaciones en defensa de Lula buscan, en parte, contrarrestar las realizadas recientemente por la oposición que el último domingo, según la Policía, reunieron 3,6 millones de personas en todo el país, con 1,4 millones de manifestantes sólo en la Avenida Paulista, de San Pablo.
En la noche del miércoles, después del anuncio de Rousseff sobre el nombramiento de Lula como ministro jefe de la Casa Civil (jefatura de Gabinete), centenas de personas contrarias al Gobierno salieron nuevamente a las calles de San Pablo, Brasilia y Río de Janeiro para protestar por la designación del exmandatario en el influyente ministerio.
| Agencia EFE |

