19 de septiembre 2016 - 00:00

El PT teme una debacle en las municipales

El doble golpe de la destitución de Dilma Rousseff y del pedido de procesamiento de Luiz Inácio Lula da Silva puede ser demoledor. Se vota el domingo 2 de octubre.

UN LÍDER DISCUTIDO. Fernando Haddad, alcalde de San Pablo, va por la reelección y es mencionado como un presidenciable del PT en 2018. Pero tiene un problema serio: las encuestas lo dan muy atrás para la municipal.
UN LÍDER DISCUTIDO. Fernando Haddad, alcalde de San Pablo, va por la reelección y es mencionado como un presidenciable del PT en 2018. Pero tiene un problema serio: las encuestas lo dan muy atrás para la municipal.
Río de Janeiro - El cerco de la Justicia al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva obligó al Partido de los Trabajadores a acelerar el relevo en su dirección y a revisar su estrategia a menos de dos semanas de las municipales de octubre, una prueba de fuego para la agrupación tras haber perdido el Gobierno de Brasil.

Sérgio Moro, el juez de la operación "Lava Jato", como se conoce a la investigación sobre la trama de Petrobras, tendrá que pronunciarse en los próximos días sobre la denuncia presentada la semana pasada por el fiscal contra Lula por desvío de dinero y corrupción, que cayó como una bomba sobre el PT.

Aunque tanto el expresidente como el partido insisten en afirmar que la denuncia tiene un objetivo político y pretende sacar a Lula de la escena para evitar que se presente a las elecciones presidenciales de 2018, miembros de la formación admiten que tendrá un impacto inmediato que se medirá en los comicios municipales del próximo día 2.

El PT llega ya golpeado a la cita electoral tras su vuelta a la oposición por primera vez desde 2003, debido a la reciente destitución de Dilma Rousseff, y se vuelca a cerrar filas en defensa de su líder, el expresidente Lula.

La dirección del partido acordó pedir a sus candidatos municipales que apoyen públicamente a Lula y atribuyan las acusaciones en su contra a una estrategia de persecución política. El propio Lula exhortó a sus correligionarios a que luzcan con orgullo el color rojo y la estrella que identifican al partido de izquierda y que muchos candidatos han escondido en sus anuncios electorales por miedo a perder votos. El PT no definió el papel que tanto Lula como Rousseff jugarán en la recta final de la campaña, aunque hasta ahora se mantuvieron en un discreto segundo plano -especialmente la expresidenta-, con apariciones esporádicas para apoyar a algún candidato. Su desafío es frenar la sangría de cuadros que ha sufrido en los últimos meses -durante el proceso que terminó con la destitución de Rousseff el pasado 31 de agosto- y mantener el Gobierno en alguna de las capitales que todavía controla, como San Pablo, Goiania o Río Branco.

Un objetivo que le será difícil alcanzar a juzgar por las últimas encuestas, que vaticinan un desplome en las municipales.

Según el último sondeo de Ibope, el candidato del PT en San Pablo y actual alcalde de la ciudad, Fernando Haddad, rozaría apenas un 9% de votos, lo que le complicaría incluso entrar a la segunda vuelta.

En la capital financiera de Brasil, los sondeos dan ventaja a Celso Russomano, un presentador de televisión, conservador y del Partido Republicano Brasileño (PRB), vinculado con la Iglesia Universal del Reino de Dios.

Haddad, uno de los rostros más conocidos del PT y para muchos analistas un hombre que podría ser clave en la regeneración del partido, figura en las encuestas por debajo incluso de su antigua compañera de filas Marta Suplicy, ahora en el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) que lidera Michel Temer, el nuevo presidente de Brasil y enemigo político de Rousseff y Lula. El caso de Suplicy se repitió en cientos de cuadros del PT, según un estudio realizado por Folha de Sao Paulo, que reveló que al menos 135 de los 638 alcaldes elegidos por el Partido de los Trabajadores abandonaron la formación o fueron expulsados en los últimos seis meses.

Este factor, unido a la dificultad de tejer alianzas, por la negativa del PT de apoyarse en los partidos que se sumaron a la destitución de Rousseff, redujo a la mitad el número de candidatos a alcalde de este partido. Según datos de las autoridades electorales, este año el PT presenta a 991 candidatos a alcalde, frente a 1.779 en 2012, de los que triunfaron 638, 17 de ellos en ciudades de más de 200.000 habitantes.

Unos 144 millones de brasileños están convocados a las urnas para elegir entre 9.186 candidatos a alcaldes y 247.338 aspirantes a concejales el próximo 2 de octubre.

Agencia EFE

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