25 de julio 2011 - 00:00

El régimen sirio mueve gente ante masivas protestas

Damasco - El presidente sirio, Bashar al Asad, reemplazó ayer al gobernador de la provincia oriental de Deir al Zor, a pocos días de una multitudinaria e histórica protesta en la que se exigió el fin del régimen.

Husein Arnos fue transferido a la gobernación de la pequeña provincia de Qunaitera, al oeste de Damasco, en la frontera con los Altos del Golán, indicó la agencia SANA, que agregó que en su reemplazo fue nominado Samir Othman al Sheikh, un oficial del aparato de inteligencia.

Más de un millón de personas salió el viernes a las calles de Deir al Zor para exigir la salida de Asad, en las manifestaciones más grandes desde que comenzaron las revueltas en marzo, indicaron activistas y defensores de derechos humanos que estuvieron en las protestas.

Como consecuencia de los levantamientos, Asad ya ha despedido a los gobernadores de la provincia sureña de Derá, foco de los disturbios, y las provincias de Homs y Hama, donde el número de manifestantes fue cada vez mayor.

Mientras tanto, el ejército patrullaba ayer varios barrios de Homs (centro), escenario de mortíferos choques desde hace una semana, mientras que las fuerzas de seguridad procedieron a detener a numerosas personas en Damasco, anunciaron militantes.

«El ejército y las fuerzas de seguridad sirias fueron desplegados masivamente en Duar al Fajura y en torno al barrio Al Nazihin» en Homs, indicó Abdel Karim Rihaui, jefe de la Liga Siria de Derechos Humanos.

Desde hace una semana, al menos 50 personas murieron por disparos de soldados, según denunció la disidencia. Se desconoce la cifra total de muertos por la represión debido a la hermética censura que rige en el país. La oposición habla de «miles».

Agencias Reuters y ANSA