5 de mayo 2016 - 00:12

El sorprendente éxito de un populista en EE.UU.

 Nueva York - Donald Trump tuvo su revancha. Menos de un año después de su rimbombante entrada en la carrera a la Casa Blanca, el multimillonario estadounidense se convirtió en el candidato natural del Partido Republicano para las presidenciales de noviembre, capitalizando la cólera del electorado.

Hace once meses nadie le otorgaba la menor chance, pero a golpe de declaraciones chocantes, Trump cambió el curso de la campaña, hizo estallar lo políticamente correcto y se impuso como el candidato republicano indiscutido, pese a la oposición del propio partido.

El extravagante magnate de 69 años, que hizo su fortuna en la construcción, nunca ocupó un cargo público. Hasta que anunció su candidatura, su nombre era sólo sinónimo de torres y casinos, matrimonios y divorcios de farándula. Y de "El Aprendiz", el "reality show" del cual era el animador estrella.

Pero este populista que ya había ojeado una carrera hacia la Casa Blanca, se reveló como un animal político formidable, dueño de un sobredimensionado ego, tan evidente como su inverosímil cabellera amarilla.

Se atreve a decir de todo, y en ocasiones dice lo que sea. Con un instinto temible, golpea donde más duele. No duda sobre nada.

Insulta a las mujeres, mexicanos, musulmanes, y sin embargo, su aparente cruda honestidad desafío a la corrección política y un desdén hacia la clase política, lo mantienen en la cima de los sondeos desde que lanzó su candidatura en junio del año pasado.

Si es elegido a la Casa Blanca, promete construir un muro en la frontera mexicana, pagado por México, para combatir la inmigración ilegal. También quiere expulsar de Estados Unidos a los once millones de inmigrantes indocumentados, en su mayoría de origen latinoamericano.

Frente al terrorismo, habla de prohibir la entrada de los musulmanes a Estados Unidos. Afirma que "destruirá" al grupo yihadista Estado Islámico y "tomará el petróleo".

El presidente ruso Vladímir Putin es un "líder", dice elogiosamente. El "concepto de calentamiento global fue creado por los chinos", denuncia.

Es carismático, brutal y se imagina que es el salvador de Estados Unidos, a su juicio un país moribundo y convertido en el hazmerreír del mundo.

Miles de estadounidenses, afectados por la globalización y que se sienten traicionados por las élites políticas, acuden a sus mitines. Impecablemente vestido, Trump llega en su Boeing 757, rotulado en letras gigantes con su nombre.

Denuncia a los "idiotas" que dirigen el país, atiza los miedos y promete "hacer a Estados Unidos grande de nuevo", su eslogan de campaña.

Por doquier lanza insultos a sus rivales: Ted Cruz es un tipo "desagradable" que "a nadie le cae bien", un mentiroso que flirtea con Wall Street. Jeb Bush es "realmente patético" y "falso".

Hillary Clinton, invitada a su boda, "miente como una loca" y "fue vergueada" por Barack Obama en 2008, dice sin tapujos. Bernie Sanders es un "desastre"

Maestro de la hipérbole, juega con estadísticas y sus promesas carecen generalmente de planes concretos. Pero siempre sale ganando: sus declaraciones belicosas le aseguran una enorme cobertura mediática con la que los otros candidatos solo sueñan.

Incapaz de encontrar una alternativa a Trump, la dirigencia del partido terminó por apoyar su candidatura luego de su claro triunfo el martes en Indiana.

Nacido en Nueva York, fue el cuarto de cinco hijos de un importante promotor inmobiliario neoyorquino. Luego de estudiar comercio, se unió a la empresa familiar en 1968. Su padre le ayudó en sus inicios con un "pequeño préstamo de un millón de dólares".

Su fortuna es objeto de debate. Trump divulgó que tiene más de 10.000 millones de dólares, pero la revista Forbes insiste en que es menos de la mitad.

Su carrera tuvo tropiezos, incluyendo decenas de procesos judiciales sobre sus negocios. Entre 1991 y 2009, cuatro de sus casinos y hoteles cayeron en bancarrota. Seguidor de la lucha libre, escribió libros populares sobre negocios y hasta 2015 fue copropietario de los concursos Miss Universo y Miss Estados Unidos.

Inscrito como demócrata hasta 1987 y republicano hasta 1999, desde entonces Trump osciló entre los dos partidos, e incluso fue por un tiempo independiente.

Trump tiene cinco hijos, tres con su primera esposa, la exmodelo checa Ivana, de la cual se divorció agriamente en 1992; una hija con su segunda esposa, la actriz Marla Maples; y un hijo con su esposa actual, Melania, una exmodelo eslovena. Tiene siete nietos.

Agencia AFP

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