También ayer el premier Stephen Harper estuvo en el Parlamento, donde rindió homenaje al sargento que mató al terrorista -considerado un héroe nacional- tras ser ovacionado al ingresar al edificio legislativo.
Al día siguiente del ataque que puso en vilo al país y dejó dos muertos -un soldado y el agresor-, la Policía dio una conferencia de prensa para esclarecer buena parte de los puntos confusos de los acontecimientos.
Bibeau, de 32 años, con nacionalidad canadiense y libia por su padre, no integraba la lista de los 80 viajeros de "alto riesgo" de los servicios de seguridad canadienses.
"No estaba en la lista de los 80 viajeros de alto riesgo", dijo el comandante de la Policía Federal, Bob Paulson, en alusión a quienes viajaron a países árabes para tomar contacto con grupos terroristas.
Paulson confirmó que el agresor actuó solo y que tenía vínculos con grupos yihadistas a través de internet. "Michael Zehaf Bibeau estaba en Ottawa desde el 2 de octubre y había pedido la renovación del pasaporte canadiense esperando partir para Siria", precisó el jefe policial.
Interpelado acerca de por qué no estaba en la lista de viajeros de "alto riesgo" si planeaba viajar a Siria, Paulson explicó que eso "lo supinos ayer por su madre". "Tenía relaciones con personas radicalizadas" y "era alguien que estaba desilusionado, que tenía creencias extremistas", agregó Paulson.
Conexión
El portavoz afirmó que no hay información que vincule el ataque de Bibeau con el perpetrado el lunes por otro canadiense, convertido al Islam, de 24 años, que embistió a dos militares, uno de los cuales falleció. El ataque se produjo cerca de Montreal, en la provincia de Quebec, y el terrorista fue abatido. "Seguimos en pie de alerta. Aumentamos la vigilancia de los viajeros de alto riesgo", precisó el portavoz policial.
Ayer por la mañana, el premier Harper asistió al pleno del Parlamento y fue uno de los que aplaudieron a Kevin Vickers, de 58 años, el agente retirado de la Policía Montada canadiense que enfrentó y abatió a Bibeau.
El ataque en el corazón de la capital canadiense puso en alerta a Estados Unidos. Inmediatamente después del ataque, el comando de defensa aérea conjunta de Estados Unidos y Canadá desplegó sus sistemas de seguridad ante el temor de que sea el preludio de una serie de atentados terroristas.
La CNN informó que el FBI está trabajando junto con las agencias de seguridad de Canadá para investigar el hecho y sus posibles conexiones internacionales. "Canadá es uno de los amigos y aliados más cercanos de Estados Unidos", señaló el portavoz de Obama, Josh Earnest.
La comunidad musulmana canadiense se desmarcó de los hechos inmediatamente. El imán Sikander Hasni, de la asociación musulmana Kanata, condenó los ataques y reconoció que hay "una función que cumplir" ya que hay "personas que se casan con ideas violentas y sobre todo se vuelcan hacia una radicalización violenta". Este responsable de la mezquita de Ottawa admitió, no obstante, cierta impotencia. "A veces no hay gran cosa que hacer para jóvenes adultos que sufren deficiencias mentales o se inclinan hacia la criminalidad".
| Agencias ANSA y AFP |


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