Inesperadamente, el organismo de EE.UU. publicó una estimación alcista en la intención de siembra de la soja.
Soja. Los stocks remanentes de ciclos previos en nuestro país son abultados.
Justo cuando pensábamos que el mercado ya estaba claro, que se había descontado en los precios el problema productivo argentino en soja, y que esto se había hecho exageradamente por parte de los fondos especulativos, y que de la mano de la cercanía del nuevo ciclo de EE.UU. tendríamos un ajuste a la baja, llega el USDA y sorprende con un dato alcista en la intención de siembra, y nos deja recalculando.
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En el caso de la soja, fuera del traspié argentino, hay poco de que tomarse a la suba. Por el lado bajista, los stocks remanentes de ciclos previos en nuestro país son abultados, Brasil y Paraguay tuvieron una cosecha excelente y EE.UU. cierra el ciclo 16/17 con amplios stocks, por lo que la situación no resulta tan grave como el ajuste local parece sugerir. Y sumado a esto, viendo los precios para el nuevo ciclo, los analistas esperaban un aumento de área sembrada para soja en Norteamérica.
En el caso del maíz, todavía hay espacio para recortes de producción en Argentina, Brasil tiene una safrinha que viene con riesgos y en EE.UU. los stocks están siendo minados por muy buenas exportaciones. Sobre todo esto se aguarda una baja de producción para EE.UU. el año próximo ante menor intención de siembra. Pero los precios ya subieron mucho y la duda era hasta dónde podían llegar.
Pero el jueves el USDA reportó una intención de siembra para el ciclo 17/18 en 36 millones de ha, 800.000 ha menos de lo que los analistas esperaban y 500.000 ha menos que el año pasado. En maíz el USDA proyecta 35,6 mill. ha, 600.000 ha menos de lo proyectado por los analistas y 900.000 ha menos que el año pasado. De la mano de esto los fondos que además se enfrentaban al fin de semana largo de Pascuas compraron activamente y llevaron los precios de la soja 10 u$s/t al alza y los del maíz 5 a la suba.
Lo que llama la atención es que no se haya tenido en cuenta el reporte de stocks al 1 de marzo que se publicó el mismo día. Este dio cuenta de mayores existencias que la previstas en maíz y soja. Ello es bajista, y de hecho contrarrestaría el efecto de la menor área sembrada. El dato reportado por el USDA estuvo 2 millones de toneladas por encima de lo esperado por los analistas y el de maíz casi 5 millones de toneladas.
Pasando al trigo, los reportes del USDA no marcaron tantas sorpresas. El área estuvo 400.000 ha por encima de lo esperado, y los stocks 100.000 t menos que la expectativa de los analistas. En tanto el clima en EE.UU. viene mejorando para el trigo de invierno, y esto hizo que el mercado empezara la semana en Chicago ajustando a la baja. Pero al subir el jueves la soja y el maíz arrastraron al trigo.
Sin embargo, en Argentina el cereal juega un partido regional. El trigo que queda sin vender en nuestro país, tras una campaña muy activa de ventas, es el que necesitan Brasil y el consumo local para cubrir sus necesidades de aquí a fin de ciclo, y ambos tratan de evitar que se les siga escapando grano hacia otros países vía precios más altos.
Aparentemente, lo están logrando. El ritmo de embarques pasó de más de un millón de toneladas a menos de la mitad y se concentró en Brasil, que hoy se lleva el 60% de esos buques programados. Además, las declaraciones juradas de venta al exterior están mostrando menor ritmo. Por eso los valores parecen no encontrar techos.
(*) Profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentación de la Universidad Austral.
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