15 de abril 2014 - 00:29

Emisiones en dólares pierden hasta un 2%

Los feriados por Semana Santa ya se palpan en todas las franjas del mercado argentino. Desde el jueves pasado, las operaciones vienen registrando negocios poco satisfactorios desde el punto de vista operativo. Tampoco ayuda la falta de entusiasmo comprador incitada por los vientos de corrección que llegan desde los mercados de referencia. Por lo pronto, Wall Street rompió ayer con la ráfaga "bear" que lo acució en las últimas dos ruedas. El selectivo S&P 500 ganó un 0,82 por ciento hasta las 1.830,61 unidades.

El reporte hoy del índice de precios para el mes de marzo será una buena excusa para revitalizar las operaciones locales, al menos entre los bonos que ajustan por el CER. La inflación de febrero deprimió la demanda por estos papeles, que volvieron a manejar volúmenes reminiscentes a la era de Guillermo Moreno al frente de la Secretaría de Comercio, cuando se encontraban en el fondo de las preferencias inversoras. No obstante, las distintas emisiones insinuaron una recuperación que va desde el 3 hasta el 5 por ciento en lo que va de abril. Un IPC superior al 3 por ciento podría consolidar el repunte.

Del otro lado de la vereda, la caída del tipo de cambio implícito volvió a hacer mella sobre los títulos en dólares. Con negocios reducidos a la mitad, el Boden 2015 bajó un 1,58 por ciento, al tiempo que el Bonar X con vencimiento en 2017 lo hizo en un 1,25 por ciento. Las mermas fueron incluso más flagrantes en Wall Street, no sólo por los rojos registrados sino también por el volumen negociado. Los bonos más representativos del canje de 2005 lideraron el pelotón de perdedores, con un 2,26 por ciento para el Par y un 1,48 por ciento para el Discount.

Fue una jornada para el olvido también para los cupones atados al crecimiento de la economía. No se avizoran novedades en las próximas semanas con respecto a su pago a fin de año. Habrá que esperar hasta la revisión del producto prevista para septiembre. Ésa parece ser la conclusión a la que llegó el mercado, ya que con un volumen poco significativo, estos derivados promediaron deterioros del 1 por ciento.

Con ínfimos $ 69,6 millones operados, las acciones argentinas padecieron un retroceso del 1,08 por ciento para finalizar en las 6.398,31 unidades. El termómetro de las empresas líderes se movió en terreno negativo prácticamente durante toda la rueda, con tomas de ganancia en el sector energético y en las entidades financieras.

Los peores desempeños llegaron desde el lado de los papeles de Petrobras Argentina (-4,27), Banco Francés (-2,55), Petrobras Brasil (-2,53) y Comercial del Plata (-1,98). Sólo quedaron con signos positivos las acciones de Tenaris (0,63%) y Telecom (0,14%).

En el mercado mayorista de cambios, la mesa de dinero del Banco Central logró alzarse con u$s 120 millones en un plaza que operó sólo u$s 258 millones (un 35% menos que el viernes). Las autorizaciones para el pago de importaciones fueron nuevamente exiguas. Según adelantó este diario en su edición de ayer, el Gobierno estaría ponderando volver a autorizar al menos u$s 4.500 millones en pagos a proveedores del exterior en los próximos meses. La liquidación gruesa del agro le daría el margen para acometer esta medida.

Mientras tanto, el dólar oficial cotizó sin variaciones, a $ 8,01, por décima sesión consecutiva. La "pax cambiaria" llegó para quedarse. Por ejemplo, el contrato de futuro con vencimiento el miércoles 30 de abril se consigue a $ 8,052 en el Rofex de Rosario, apenas dos centavos por encima del billete mayorista.

Por su parte, la divisa paralela descendió diez centavos, a $ 10,28 para la venta. La demanda decreciente, combinada con un desgaste en los tipos de cambio bursátiles, fueron un cóctel letal para los circuitos informales. El contado con liquidación cedió siete centavos, a $ 9,59, en tanto que el denominado dólar "Bolsa" cayó otros ocho centavos hasta los $ 9,90.

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