25 de marzo 2010 - 00:00

Emitirán cuatro bonos en la oferta

Roberto Lavagna
Roberto Lavagna
El próximo lanzamiento del canje incluye la emisión de cuatro bonos por parte del Gobierno: dos de ellos serán nuevos y los otros dos ya cotizan desde 2005 en el mercado local y en el internacional. Entre los títulos ya conocidos se encuentran el Par y el Discount, mientras que los nuevos serán el Global 2017, que paga intereses en forma semestral y todo el capital al final, y otro de similares características, pero que vence en 2013 reservado exclusivamente para los inversores minoristas. Pero además hay que agregar a esta lista nuevas unidades de cupones PBI que se entregarán en proporciones similares al anterior canje para los que decidan entrar en esta oportunidad.

El prospecto correspondiente al lanzamiento del canje que aprobó la SEC (el organismo regulador bursátil norteamericano) incluye la emisión de nueva deuda por hasta u$s 15.000 millones, aunque el monto que finalmente será emitido es sustancialmente inferior (no pasaría de los u$s 8.000 millones). Estos títulos reemplazarán a la actual deuda que permanece en default por u$s 20.000 millones más los intereses vencidos que se acumularon desde 2005. Por supuesto, la cifra se reduce en la medida en que no todos los «holdouts» entrarán a la operación. Se descuenta que un porcentaje que posee no menos de u$s 3.000 millones en bonos continuará litigando en los tribunales neoyorquinos.

Los últimos detalles de la transacción serán pulidos desde hoy, cuando haya retornado el equipo económico a la Argentina luego de su participación en la reunión anual del BID en Cancún. Se estima que para Semana Santa se habrían delineado todos los detalles económicos relativos a la operación.

Como sucedió con el canje anterior, el Discount será el principal título de la transacción. Representa un 66% de descuento nominal en relación con la deuda defaulteada y está dirigido a los grandes fondos de inversión, aunque también puede ser suscripto por pequeños ahorristas que opten por reconocer una quita de capital. La ventaja es que se trata del título más operado de la deuda argentina tanto a nivel local como internacional y, por lo tanto, tiene mucha liquidez, lo que facilita su entrada y salida.

El bono Par también estuvo presente en la anterior oferta y no representa una quita de capital. Pero como opera con un fuerte descuento en relación con su valor nominal, si el inversor lo quiere vender, deberá admitir una quita superior al 60% sobre el monto original invertido. Está reservado para los pequeños ahorristas, especialmente italianos, que no quieren ver reflejada la pérdida en sus balances. El monto máximo que se podrá suscribir en forma individual es de u$s 50.000 o 40.000 euros, lo cual deja afuera a los grandes fondos de inversión que tienen el grueso de la deuda argentina.

El Global 2017 tendrá dos funciones bien diferenciadas y por sus características (liquidez y plazo) apunta a ser el nuevo título de referencia para la deuda argentina. Este nuevo bono tendrá un cupón del 9,5% anual y es el que se utilizará para buscar dinero fresco en los mercados de deuda por u$s 1.000 millones. Los bancos que asesoran en la operación (Barclays, Citi y Deutsche) son los que se comprometen a aportar los fondos. Aún se desconoce el rendimiento final al que colocará el título el Gobierno, ya que dependerá del precio al que se coloque el título en el mercado. Esta búsqueda de fondos frescos estará desdoblada del canje y se realizaría en una segunda etapa para no entorpecer el proceso.

Este bono también es el que se utilizará para pagarles a los grandes tenedores de deuda en default por los intereses vencidos desde 2005 hasta el año pasado. Y también compensaría el último pago efectuado por el Gobierno relacionado con el cupón PBI por el crecimiento de 2008. Aunque falta la resolución final, en principio quedarían afuera los pagos de la «GDP Unit» correspondientes al crecimiento del Producto en 2006 y 2007.

Habrá otro título, pero de menor plazo y cuya emisión será mucho más chica: vencerá en 2013 y también compensará los intereses vencidos y el último pago del cupón PBI. Pero se entregará exclusivamente a los pequeños inversores. De esta forma, los ahorristas más chicos tendrán una oferta más atractiva, ya que recibirán títulos de menor plazo en relación con los grandes inversores. De esta forma, el Gobierno aspira a superar el 60% de aceptación que tiene prácticamente con los grandes participantes del canje.

Por último está el cupón PBI. Pese a algunas dudas iniciales, hace tiempo ya se resolvió que formarán parte de la oferta en proporciones similares a las del canje 2005. Claro que como ahora este instrumento cotiza largamente por encima del valor que le asignaban antes de lanzarse la operación de 2005, claramente mejora el atractivo de la propuesta en relación con la que se hizo hace ya casi cinco años.

Todos estos elementos, junto a la recuperación que tuvieron los títulos públicos en las últimas semanas y la consiguiente baja del riesgo-país, hacen que la oferta resulte mucho más atractiva en términos de valor de mercado en relación con la que se hizo algunos años atrás. Esta vez, la propuesta oscila unos u$s 50 por cada 100 dólares de valor nominal que se entrega de deuda en default, contra unos u$s 37 que valía la oferta realizada en aquel entonces por el equipo económico que lideraba Roberto Lavagna.

Dejá tu comentario