17 de marzo 2014 - 00:00

Empate con sabor a derrota

La expresión de Juan Román Riquelme (en primer plano) y sus compañeros es elocuente. Boca ganaba con más comodidad que el 1 a 0, pero se descuidó y le empataron sobre el final.
La expresión de Juan Román Riquelme (en primer plano) y sus compañeros es elocuente. Boca ganaba con más comodidad que el 1 a 0, pero se descuidó y le empataron sobre el final.
El zapatazo de Leonardo Pisculichi faltando tres minutos transformó la alegría en tristeza. Boca le estaba ganando a un inofensivo Argentinos Juniors sin hacer muchos méritos, pero siendo superior.

En una actuación que fue de mayor a menor, Boca empezó manejando la pelota desde la claridad conceptual de Juan Román Riquelme y la chispa del juvenil Luciano Acosta, que cada vez se consolida más como un jugador importante en este equipo.

Argentinos Juniors no hacía pie en la mitad de la cancha y la defensa se veía superada por los costados por los desbordes de Acosta y de Sánchez Miño. Nereo Fernández tenía mucha actividad y había ahogado dos veces el grito de gol hasta que llegó el error del arquero de Argentinos y el centro atrás de Acosta que Emmanuel Gigliotti definió.

En el segundo tiempo, las cosas cambiaron, porque Argentinos Juniors se adueñó de la pelota desde el trabajo de Leonardo Pisculichi, pero no encontraba la forma de superar a la defensa de Boca y le daba al equipo xeneize la posibilidad del contraataque.

Bianchi sacó a Acosta (aclaró que tenía un golpe en el tobillo) y puso a Diego Rivero para reforzar el medio y perdió desborde en ataque, por lo que después puso a Riaño por Erbes para tratar de recuperar ataque.

Boca estaba confiado en la poca capacidad ofensiva de Argentinos Juniors, pero Pisculichi clavó un zapatazo y empató el partido.

Boca perdió sin duda dos puntos y también la posibilidad de llegar a su tercera victoria consecutiva. Está a cuatro puntos de la punta, pero no juega bien.

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