1 de octubre 2010 - 00:00

Empezó la discusión por ley de reforma de bancos

Los diputados Carlos Heller y Alfonso Prat Gay fueron los encargados de abrir el debate de la reforma de la Ley de Entidades Financieras. Definición de banco como «servicio público», primera discusión.
Los diputados Carlos Heller y Alfonso Prat Gay fueron los encargados de abrir el debate de la reforma de la Ley de Entidades Financieras. Definición de banco como «servicio público», primera discusión.
La definición como «servicio público» para las entidades financieras, contenida en el proyecto impulsado por el diputado Carlos Heller, fue el principal punto observado ayer por los representantes de entidades empresarias que expusieron su postura en el marco de las discusiones para la reforma de la Ley de Entidades Financieras. Del encuentro participaron los presidentes de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez; de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), Jaime Campos; y en representación de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), el vicepresidente segundo Alberto Grimoldi.

La reunión fue encabezada por los diputados Alfonso Prat Gay y Carlos Heller, presidente y vicepresidente de la Comisión de Finanzas de la Cámara baja, respectivamente. Frente a la objeción formulada por las entidades, Heller dijo que ése es «un punto esencial de nuestro proyecto porque hace a un concepto de que el financiamiento y el ahorro deben ser considerados un servicio público y desde ahí reglamentar el funcionamiento de las entidades para brindarles ese servicio a los usuarios».

Consenso

En este contexto, Méndez sostuvo que el proyecto «es beneficioso» y valoró la posibilidad de «estar sentado acá, porque es una señal clara de que se va a consensuar».

El titular de la UIA dijo que es importante «poder mejorar el acceso al crédito, porque la masa crítica en la Argentina es bajísima, poder mejorar las tasas y poder hacer que crezca el mercado. Más crédito a mejor tasa significa más inversión, que es necesaria, y más inversión significa poder sostener el crecimiento que tenemos hoy, que es bueno, y poder consolidarlo y pasar del crecimiento al desarrollo. Es clave que podamos hacer esto», agregó.

Grimoldi, por su parte, se manifestó a favor «del objetivo general de promover el desarrollo del sistema financiero de manera que permita movilizar los ahorros de la población para financiar la inversión productiva, la ampliación de infraestructura social y el consumo».

«Desde la CAC apoyamos que se fomente un mayor acceso al sistema financiero de las pymes», sostuvo Grimoldi al participar de la comisión que comenzó ayer al mediodía en el anexo de Diputados. No obstante, aclaró que «hay puntos que generan dudas» y remarcó: «No creemos conveniente declararlo servicio público porque significaría que la banca es un servicio público y esto reduciría la confianza del público en el sistema financiero y consecuentemente habría menos depósitos y consecuentemente menos créditos».

Por su parte, Campos dijo que hay «una consideración central: el objetivo de política pública debe ser promover ahorro interno por medio del sistema financiero formal en la economía doméstica». Además, criticó que «el alto costo del capital es un cuello de botella para la inversión» y aseguró que «no hay país con salarios altos que tenga costo de capital alto».

Supervisión

Coincidió con Grimoldi en que «no es conveniente declarar la actividad financiera como servicio público, como una concesión del Estado» y apostó a «que se regule el mercado financiero con una supervisión eficiente». Afirmó también que «mayor crédito a menos costo sólo es posible con más depósitos bancarios y un mercado financiero más desarrollado».

Heller, al defender su iniciativa, sostuvo que «no puede disminuir la relación crédito/ PBI que ya es muy baja, sólo puede crecer» y afirmó: «Lo que estamos haciendo inevitablemente debe traer una expansión y jamás una reducción». El diputado dijo que tiene «discrepancias de fondo» con algunas ideas de los empresarios y observó «una contradicción en todo lo que se ha dicho porque por un lado se dice que el sistema es chiquito, que es el 13% o el 14% del PBI, que con estas reglas no ha crecido, pero cuando planteamos cambiar las reglas se nos dice que el riesgo es que sea más pequeño».

Prat Gay planteó por su parte: «Lo que aspiramos hacer es que haya más ahorro disponible y que éste se canalice a más crédito, la discusión es de qué manera lo logramos». «La Argentina en los últimos 60 años no ha logrado tener un sistema financiero que esté de cara a la gente sino de espaldas a la gente; lo que queremos es que con esta nueva ley se logre romper con ese sistema», expresó.

La próxima semana será el turno para que expongan las entidades que representan a los bancos.