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Empresas pierden un 150% más en 2009 por fraudes
• ILÍCITOS LE CUESTAN A CADA UNA DE LAS COMPAÑÍAS LOCALES U$S 2 MILLONES
«La situación de la Argentina es preocupante. Las empresas dejan de lado la detección de fraudes y no toman conciencia del costo elevado que pagan por esos descuidos», dijo a este diario Matías Nahón, CEO de la filial local de Kroll.
El empresario explicó que pese a que este año las denuncias por fraude en compañías locales crecieron un 30%, las firmas todavía se niegan a tomar acciones legales por miedo a que trascienda la información y esto afecte su imagen en el mercado.
Igualmente, el 85% de los encuestados reconoció haber sido víctima de este tipo de ilícitos.
Afectadas
En la Argentina las industrias más afectadas fueron la de retail y la de servicios financieros, donde las consultas crecieron un 200% y un 100%, respectivamente.
Las maniobras fraudulentas se concentraron principalmente en las áreas de Compras, Finanzas, Logística, Marketing y Comercial. Los delitos más habituales fueron el fraude interno (como corrupción, soborno y fraude a proveedores), robo de información sensible (como base de datos y documentos de la empresa) y el robo de activos físicos.
«En materia de leyes para combatir el fraude corporativo, nuestro país está atrasado unos 30 años en comparación a las economías más desarrolladas», dijo el directivo, aunque reconoció que «el país está en pleno proceso de actualización. Recién hace una semana se sancionó una modificación del artículo del código penal referente a los delitos contra la salud pública, que antes hablaba de adulteración de medicamentos y ahora se incluyó el término falsificación, que lógicamente engloba otro tipo de mecanismos fraudulentos. También hace poco comenzó a considerarse como delito el daño informático, pero tres años atrás no se consideraba la existencia de este tipo de ataques». Si bien a nivel mundial el número de delitos en corporaciones se mantuvo prácticamente estable en relación con el año pasado, ya que sólo creció un 7%, las grandes compañías informaron mayores pérdidas que el año anterior, alcanzando en algunos casos los u$s 25,8 millones.
El resto de los sectores afectados a nivel global fue el de servicios profesionales (que registró un crecimiento de casos de fraude del 35%), salud, farmacéuticos y biotecnología (un 80% más que el año pasado) y viajes, entretenimiento y transporte (un 400% más).
«Cuando surgen crisis y recesiones, crece el número de fraudes, pero lo que está sucediendo en 2009 resulta mucho más complejo. Las compañías enfrentan una mayor vulnerabilidad provocada por la reducción de los controles internos, la restricción de pagos y una contracción en los ingresos de todo el consejo directivo», explicó el Nahón.
Los balances en rojo que sufrieron muchas industrias como consecuencia del enfriamiento de la economía, generaron una mayor rotación de personal y el ingreso a nuevos mercados, dos factores que promueven el surgimiento de fraudes corporativos. El 30% de los consultados aseguró que la crisis incrementó su exposición al fraude durante los últimos doce meses.
Las regiones que más casos de fraude corporativo registraron fueron Medio Oriente y Africa, seguidas por América latina. «Las economías subdesarrolladas son las que menos sistemas de detección de estos delitos tienen y por lo tanto las más proclives a sufrirlos», dijo el CEO de Kroll.


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