2 de julio 2014 - 00:00

En acto por Perón, Cristina enterró reforma judicial

Cristina de Kirchner recordó ayer a Perón e Yrigoyen; dijo que le propondrá al Gobierno porteño montar dos estatuas a los costados del Obelisco, y se lanzó con una metralla intensa contra el Poder Judicial.
Cristina de Kirchner recordó ayer a Perón e Yrigoyen; dijo que le propondrá al Gobierno porteño montar dos estatuas a los costados del Obelisco, y se lanzó con una metralla intensa contra el Poder Judicial.
"No me tocará a mí, no le tocará al próximo". Cristina de Kirchner terminó de enterrar su idea de reformar la Justicia y auguró que el statu quo de tribunales continuará intacto, más allá del presidente que la suceda.

La Presidente lanzó este pronóstico, amargo para el kirchnerismo, ayer desde Casa Rosada en un acto para recordar los 40 años de la muerte de Juan Domingo Perón que, por su pedido, se convirtió en un recordatorio dual, incluso políticamente binario, al ensamblar en la memoria al fundador del PJ y a Hipólito Yrigoyen. A los dos "líderes populares del siglo XX", según los llamó la Presidente, se los recordará con monumentos que se montarán, si la Legislatura porteña lo avala, a los lados del Obelisco, en la Plaza de la República.

El link entre Perón e Yrigoyen con la Justicia fue, justamente, el destino político de ambos dirigentes, los dos echados del Gobierno por golpes de Estado militares que, dijo la Presidente, fueron convalidados por el Poder Judicial. Los putch, el primero en 1930, el segundo en 1955, que Cristina recordó fueron el pie para poner en el ojo crítico a la Justicia porque fue "el único poder que nunca sufrió ningún derrocamiento".

"Se fue sedimentando en capas y que fue lo que estableció como doctrina judicial que los golpes de Estado eran válidos y legítimos"
dijo la mandataria que el año pasado promovió, y luego congeló, un megaproyecto de reforma judicial que proponía cambios estructurales en el sistema, que fue aprobado en el Congreso pero luego anuló la Corte Suprema.

Ayer, al referirse a los golpes y al rol de "jueces y fiscales" en los mismos, terminó de clausurar, al menos en sus palabras públicas, cualquier intento por volver a impulsar una reforma judicial.

Fue más lejos: dio, en un gesto curioso de sibilismo, que tampoco lo hará el presidente que la suceda a partir de 2015.

Partidos

"Fueron jueces, fueron fiscales, fue el Poder Judicial de la Nación el que convalidó la doctrina de los golpes de Estado"
dijo ayer la Presidente porque "siempre los que tenemos que revalidar títulos y lo hacemos legítimamente ante el pueblo" son los políticos.

Y volvió a meter el cuchillo. "El único poder que se autogobierna y se autoelige también a partir de mecanismos que algún día deberán cambiar". Siguió: "No me tocará a mí, no le tocará al próximo, pero la historia es indetenible, avanza y los cambios estructurales y sociales tienen que verse reflejados en el conjunto de la sociedad".

Antes, la mandataria dedicó los primeros minutos de su discurso a enumerar una serie de ayudas que, a través de ANSES se le dará a los damnificados por las inundaciones que golpean el norte del país.

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