12 de julio 2012 - 00:00

“En cuanto pueda me compraré un arma”

«En cuanto pueda, me compro un arma», sostuvo el hijo del panadero Miguel Martínez, brutalmente asesinado el pasado martes en un intento de robo en Tortuguitas. Mientras tanto, dos hermanos, uno de ellos menor de edad y ambos con antecedentes penales por delitos graves, eran buscados hasta anoche por la Policía en diferentes allanamientos que se realizaban en el partido de Malvinas Argentinas por el crimen de Martínez.

Fuentes de la pesquisa informaron que sobre la base de tres testimonios aportados ayer a la causa se pudo identificar a los asesinos del panadero. Según los voceros, se trata de dos hermanos, uno de ellos menor de edad y con antecedentes y otro mayor, quien salió de prisión hace un año.

Durante la madrugada, por orden judicial, la Policía realizó cuatro allanamientos en distintos domicilios del partido de Malvinas Argentinas en busca de los asesinos, aunque no logró atraparlos. «En una de esas viviendas, los sospechosos estuvieron hasta unas tres horas después del crimen del panadero y para cuando la Policía llegó ya se habían ido, porque saben que los estamos buscando», contó un jefe policial que trabaja en la investigación. El mismo vocero explicó que la Justicia ya dispuso la detención de los hermanos y que se están realizando otros allanamientos para localizarlos.

Según testigos, los hermanos viven en un asentamiento, se dedican a robar e incluso el martes, antes de matar al panadero, asaltaron a pocas cuadras a una mujer, quien luego declaró ante la Policía y aportó datos para confeccionar el dictado de rostro de uno de ellos.

El crimen del panadero fue cometido el martes cerca de las 17, frente a la panadería «San Antonio», situada en la calle Yatasto y Brasil.

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