Las débiles ventas de casas son otra señal de que la actividad económica se desaceleró fuertemente en el primer trimestre, lo que podría reducir aún más las expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos eleve las tasas de interés en junio. En tanto, el dólar caía frente a una canasta de monedas, mientras que los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos se negociaban con leves cambios. El índice del sector de bienes raíces subía un 0,33 por ciento, en línea con un mercado bursátil levemente más firme. Los ajustados inventarios están afectando las ventas al limitar la selección de casas disponibles para los compradores potenciales. La escasez de oferta también está manteniendo al alza los precios de las viviendas, ayudando a dejar de lado a los compradores que adquieren su casa por primera vez. El mes pasado, los inventarios de las casas sin vender en el mercado subieron un 1,6%, a 1,89 millón de unidades. La oferta, sin embargo, bajó un 0,5% respecto del año pasado.
El aumento de los inventarios debería promediar alrededor del 5,6% en esta época del año, cuando el mercado se prepara para la temporada de ventas de la primavera boreal, según NAR. La temporada de ventas de la primavera boreal, la época más ocupada del año para el sector inmobiliario, se extiende de abril a agosto.
Economistas y agentes inmobiliarios sostienen que el capital insuficiente y la incertidumbre en torno a la fortaleza de la economía están forzando a potenciales vendedores a conservar sus propiedades. Aparte de la escasez de oferta, las ventas también se vieron complicadas por el clima frío extremo. Las ventas en el noreste del país, que se han desplomado debido a los vaivenes climáticos durante el invierno, cayeron un 6,5 por ciento el mes pasado. En el centro-oeste, en tanto, se mantuvieron sin cambios. Por su parte, las ventas aumentaron un 1,9 por ciento en el sur y treparon un 5,7 por ciento en el oeste.
| Agencia Reuters |


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