“En la Argentina nosotros ya hicimos lo de los bancos en 2002”

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Según Aldo Pignanelli, ex presidente del Banco Central, en la Argentina ya se aplicó un mecanismo similar al que se impulsa en Estados Unidos con los grandes bancos en problemas. «En 2002, a entidades que tenían problemas las llegamos a estatizar vía el Banco Nación como el ex Suquía, el Bisel y el de Entre Ríos. Los estabilizamos y luego se vendieron al mercado sin pérdidas para el Estado. Podrían copiarnos», ironizó.
Periodista: ¿Cree que seguirá subiendo el dólar?
Aldo Pignanelli: El Gobierno está buscando que siga subiendo para ganar competitividad y porque se está revaluando en el mundo. El objetivo es llegar con estas alzas diarias a $ 3,90 o $ 4 hacia fin de año. El problema es que genera incertidumbre porque hay una gran desconfianza sobre la situación del país y hace subir mucho la tasa de interés. Quien tiene pesos no los presta y compra dólares, o los presta a una tasa que cubra la devaluación esperada hasta fin de año (por lo menos un 10%) más una tasa de interés que hoy en el país no es menos del 10% anual. Ahí ya hay 20 puntos. A eso se suman gastos, impuestos y spread bancario que hacen que hoy la tasa para préstamos personales o a pymes no baje del 28% o 30% anual.
P.: Y sigue habiendo fuga de capitales.
A.P.: Claro. El BCRA dice que sube la tasa para evitar fuga de capitales, pero dado el grado de desconfianza por la situación política de la Argentina, los grandes jugadores contestan que aunque pongan la tasa al 10% anual, igual se van. Es un problema de confianza, no de tasa de interés. Se está poniendo mucha presión sobre las pymes y las personas que están endeudadas sin conseguir el otro resultado de frenar la fuga de capital.
P.: El BCRA interviene igual con fuerza cuando la suba del dólar se acrecienta.
A.P.: Sí, pero hay una gran demanda minorista. Los bancos están informando que cuando antes vendían al público cuatro millones de dólares, hoy duplicaron esos valores diarios. Si a esto le agregamos que la Argentina va a necesitar unos 6 mil millones de dólares para pagar la deuda externa en dólares y sin acceso al crédito externo, con fuga de capitales y que encima el superávit de la balanza comercial cada vez es menor, todo hará que se potencie la presión sobre el tipo de cambio. Seguramente van a mermar las reservas del Banco Central.
P.: ¿Hay otra fuente de financiamiento?
A.P.: No está claro. Si la balanza comercial es de 6 mil millones de dólares y la fuga de capitales es de igual nivel, puede asegurarse que la balanza comercial financie la salida de divisas. Así que faltan otros 6 mil millones de dólares que, de acuerdo con la información que da la Secretaría de Finanzas, sacaría de las reservas que tiene el Central y algunas cuentas en el Banco Nación. Y éste es un esquema que vuelve a presionar al dólar.
Faltante
P.: Hubo problemas también para el canje de préstamos garantizados en el tramo internacional.
A.P.: Es que gran porcentaje de esos títulos iba a ser pagado durante 2009 y son en pesos. La verdad que el Gobierno tiene pesos, lo que falta son los dólares necesarios para pagar los bonos del Tesoro que tiene. Igualmente creo que hay una gran voluntad del Gobierno. No hay posibilidad de que el sistema entre este año en default. Pero para el que tiene préstamos garantizados y sabe que va a cobrar un gran porcentaje en 2009, el canje tiene que ser muy tentador para que lo acepte. Y por ahora no parece serlo.
P.: ¿Cómo repercute en la economía real esa dificultad de conseguir dólares?
A.P.: El impacto lo paga la actividad económica. Tendremos un problema serio que ya se comenzó a ver en el nivel de empleo, fundamentalmente en el comercio y en las pymes. Acá no se informa la realidad en su totalidad, pero ya hay empresas que están suspendiendo y despidiendo gente, comercios que reducen sus plantas y hasta han cerrado. Es grande la cantidad de obreros de la construcción que ya no trabajan.
P.: ¿El problema del crédito se da sólo por las altas tasas?
A.P.: Y porque hay una inducción del Banco Central a que los bancos no presten y estén líquidos. Así el sistema está más tranquilo y más seguro, pero es la paz de los cementerios. Si hay dinero, hay que hacerlo circular porque la única manera de que la economía se desarrolle y crezca es con créditos.
P.: ¿La crisis internacional impactará más fuerte en la Argentina en el futuro?
A.P.: Hay que esperar a ver cómo le va a Obama con las medidas que está tomando. En lo local, si el Gobierno no resuelve el conflicto con el campo y no consigue una financiación externa vía el Fondo Monetario, las cosas estarán más complicadas.
P.: ¿Habrá que hablar de más estatizaciones en Estados Unidos?
A.P.: No creo. Lo que sucederá es que como ya se hizo en la historia de ese país, el Estado compra acciones de algunos bancos sin tener la mayoría, lo sanea y vuelca otra vez las acciones al mercado. Nosotros en la Argentina lo hicimos en 2002: a bancos que tenían problemas los llegamos a estatizar vía el Banco Nación, como el ex Suquía, el Bisel y el de Entre Ríos, los estabilizamos y luego se vendieron al mercado sin pérdidas para el Estado. Podrían copiarnos.
Entrevista de Florencia Lendoiro

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