Córdoba - El presidente del Banco de Córdoba, Mario César Cúneo, se mostró confiado frente al escenario económico a pesar del contexto de crisis. Dijo que ve «un fin de año tranquilo en el sistema financiero. La tasa de captación de depósitos se ha acomodado; la dolarización del común de la gente disminuyó el ritmo en promedio (pese a los movimientos de los últimos días)». Agregó que «si bien no alcanza para que vuelva el crédito con la intensidad y montos necesarios para ayudar a la actividad económica, me parece que las medidas anunciadas y puestas en práctica para morigerar los efectos de la crisis tienden a recomponer el crédito para reactivar la economía». Respecto de las proyecciones para 2009, dijo que el sistema financiero dependerá del contexto global, «de cuán dura sea la caída de la actividad y de cuán rápido la Argentina pueda salir de la depresión a partir de un programa financiero creíble, y de la regeneración del crédito; pero no será fácil, ya que tendremos un lapso de transición complejo y, además, será un año electoral».
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Agregó que frente a una depresión, una de las recetas es no bajar el gasto público y redireccionarlo al gasto social. «El Estado provincial instrumentó créditos para ayudar a las empresas, sobre todo pymes generadoras de empleo, a recomponer su capital de trabajo por hasta $ 300.000 por compañía en principio, a tasa subsidiada por la provincia y la sepyme nacional. También se implementó con la provincia un fideicomiso de consumo en el que participan el Banco de Córdoba con su tarjeta Cordobesa y otros actores importantes del mercado. Propusimos a la ANSES que nos acompañara comprando el fideicomiso que generemos con fondos propios, para reactivar la compra de bienes domésticos durables, y lo hemos extensivo a automóviles nuevos y turismo».
Sobre la situación particular del banco, Cúneo comentó que «los bancos oficiales sufren menos las crisis que los privados, pues constituyen un seguro de confianza ante la percepción de inestabilidad. Muchos bancos privados cancelaron sus líneas de crédito mientras nosotros mantuvimos vigentes las más importantes (y ahora reforzamos el crédito con las líneas correspondientes a los anuncios recientes). Eso nos permitió ganar clientes importantes». «Pero hay que distinguir dos aspectos: en cuanto a la gestión, nos toma en un momento de cambios que comenzó el directorio anterior y se mantuvo, y por ello estamos preparados para enfrentar la crisis. En cuanto a liquidez y solvencia, aunque históricamente estuvimos dentro de los planes de encuadramiento por falta de capital, hoy encaramos una tarea conjunta con el BCRA, y terminaremos el año con la inclusión en un plan de saneamiento definitivo acordado con el Central», agregó.
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