22 de marzo 2011 - 00:00

En Melbourne vuelven los KERS

La Ferrari del español Fernando Alonso y el McLaren del inglés Lewis Hamilton.
La Ferrari del español Fernando Alonso y el McLaren del inglés Lewis Hamilton.
El regreso de los KERS y de las consignas son dos de los grandes cambios que presenta el Mundial-2011 de Fórmula 1, que comienza este fin de semana con el GP de Australia, aunque hay otras modificaciones, como la inclusión de nuevos alerones.

Los KERS se probaron en 2009 y se prohibieron en 2010, pero este año ese sistema de aprovechamiento energético, que convierte la fuerza de frenada en caballos añadidos (unos 80, durante siete segundos por vuelta), vuelven a los monoplazas.

Pese a que en 2009 permitieron realizar algunos adelantamientos espectaculares al inicio de las carreras, algo de lo que se aprovechó sobre todo el británico Lewis Hamilton, de McLaren, dos de las cuatro escuderías que los desarrollaron (Renault y BMW Sauber), llegaron a dejar de utilizarlos.

Por su parte, Ferrari y McLaren sólo lograron demostrar la conveniencia del sistema en raras ocasiones, mientras que los mejores monoplazas, los de las escuderías Brawn GP y Red Bull, carecían de los KERS.

Sin embargo, la imagen de los KERS ha cambiado este año por ser una tecnología ecológica, consideración que ha contribuido a que varias escuderías los adopten. Salvo el Team Lotus, Hispania y Virgin, tres equipos que llegaron a la Fórmula 1 en 2010, todas las escuderías los utilizarán, por lo que sus efectos en la competición deben tender a anularse.

Lejos de la técnica, la mayor modificación es el regreso de la consignas de equipo, prohibidas tras el uso abusivo que les dio la escudería italiana Ferrari, en 2002, para favorecer al alemán Michael Schumacher.

Su autorización, por decisión de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), se produce después de una polémica en la que estuvieron implicados, en el Gran Premio de Alemania, los dos pilotos de la Scuderia, el brasileño Felipe Massa y el español Fernando Alonso.

Además, en 2011, los pilotos tendrán que respetar un código de buena conducta, de fair-play, ya que los comisarios de las carreras podrán castigar comportamientos impropios sobre las pista, como el zigzaguear para evitar un adelantamiento.