En Mendoza, la UCR festejó sin Macri, y el PJ se entusiasma

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 Mendoza - La alianza UCR-PRO (y, en menor medida, del Frente Renovador) obtenía anoche, en las PASO de Mendoza, un importante triunfo ante el Frente para la Victoria (FpV) que gobierna la provincia, que festejó haber finalizado no tan lejos del frente opositor y con un candidato firme, tras una dura y complicada interna entre el PJ tradicional y el ultrakirchnerismo.

El frente Cambia Mendoza, que presentó un binomio radical puro -y de consenso con el PRO y el FR- conformado por el intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, y la filosa senadora nacional Laura Montero, conseguía más del 50 por ciento de adhesiones con el 21 por ciento de mesas escrutadas.

Igualmente, y según dijo el propio Cornejo, el radicalismo tendría una diferencia final -se esperaba que el escrutinio provisorio finalizara en la madrugada de hoy- de al menos siete puntos en relación con el global del FpV.

"Necesitamos una buena administración de los servicios públicos y una economía que dé más trabajo. Espero que la campaña se desarrolle en armonía. Mendoza no puede esperar al 10 de diciembre", manifestó ayer un calmo Cornejo, pasadas las 22.

Llamativa fue la ausencia del presidenciable del PRO, Mauricio Macri. El pedido partió del propio radicalismo, que buscó oxigenar al centenario partido, en medio de tensiones por los acuerdos tanto con el jefe de Gobierno porteño, como con el FR de Sergio Massa.

Sin embargo, la verdadera interna se dio en el FpV. Allí, el PJ, con el senador nacional Adolfo Bermejo como cabeza de fórmula, se impuso al sector ultra K del diputado nacional Guillermo Carmona, y al del exministro de Salud de Mendoza Matías Roby, echado del Gobierno de Francisco "Paco" Pérez tras insistir con su precandidatura.

"Todos decían que íbamos a perder por paliza frente a Cornejo y Montero, que es una pareja muy competitiva y a la cual, por más que tengamos visiones distintas, tenemos que respetar. Si todos los sectores del Frente para la Victoria que competimos ayer nos unimos, y sumamos el arrastre de los intendentes, tenemos una chance de mantener el comando de la provincia", aseguró ayer a Ámbito Financiero un encumbrado -y entusiasta- ministro de Pérez.

Los resultados de ayer quizá no pasen inadvertidos para Cristina de Kirchner. Es que la interna del FpV en Mendoza significó una muestra gratis para la primera mandataria y su agrupación predilecta, La Cámpora, acerca del desgaste que provoca la dicotomía PJ sciolista versus el ultrakirchnerismo. Lo irónico es que también esto aplica para la oposición: tanto UCR, PRO y FR deberán aunar esfuerzos para ratificar lo ocurrido ayer el 21 de junio próximo, fecha de los comicios generales (ver página 3). Dos meses, en un año electoral clave y lleno de tensión, pueden resultar a veces una eternidad.

En el FpV local, Roby es quien parece más reacio a esta unión que necesita con urgencia el oficialismo. Entendible de quien era amigo personal de Pérez y fue echado por un capricho electoral. "No me van a ver en ninguna foto por el hecho de que quisieron bajarme y bloquearme de los medios", disparó el exministro. No obstante, dejó claro que "el que pierde acompaña", y que bregará "para que el próximo gobernador sea peronista". Por su parte, Carmona parecía entender más el juego y aportaría su parte.

Desde el Gobierno afirmaron a este diario que aparecerá, más pronto que tarde, la ambulancia para recolectar heridos y que incluso se activará un cónclave con Roby, criticado por el oficialismo -específicamente, a legisladores que responden a él- por la caída en el Senado local, días atrás, de un pliego para ocupar la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

En tanto, el tercer lugar de la compulsa fue para la izquierda, que confirmó su presencia en Mendoza con la candidatura de la actual senadora provincial Noelia Barbeito.

De repetirse un resultado parecido al que se daba anoche, será interesante, una vez que se defina al nuevo gobernador -no hay reelección en Mendoza-, observar la conformación final de las cámaras parlamentarias. En la provincia, debido a la discusión entre oficialismo y oposición, aún no fue aprobado el Presupuesto 2015 y se cayó, tras años de trabajo, la nueva ley de educación.

La agenda electoral en Mendoza no tendrá respiro: en 13 días se realizarán los comicios generales en la capital y en San Carlos, donde los oficialismos municipales -ambos, opositores al Gobierno provincial- se preparan para mantener el poder.

En la capital mendocina, el radicalismo buscará una amplia victoria del intendente Rodolfo Suárez, quien va por la reelección -se hizo cargo del municipio tras la muerte, en agosto del año pasado, de Víctor "Viti" Fayad-, tras arrollar en las PASO del 22 de febrero, donde obtuvo más del 50% de adhesiones.

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