13 de abril 2023 - 00:00

En plena crisis, a Independiente se le cayó otro técnico: De Felippe

Doman presentó ayer su renuncia. Néstor Grindetti, quien pidió licencia a su cargo como intendente de Lanús, asumirá provisoriamente.

Diferencias. Omar De Felippe se reunió con la directiva, pero no hubo acuerdo para que sea el técnico.
Diferencias. Omar De Felippe se reunió con la directiva, pero no hubo acuerdo para que sea el técnico.

La crisis por la que atraviesa Independiente en sus tres aristas, dirigencial, económica y deportiva, hace que el club sea un barco a la deriva. La dirigencial se agudizó con la sorpresiva renuncia del presidente Fabián Doman, la económica debido a la deuda que tiene de u$s22.871.87, y la deportiva porque el equipo no encuentra el rumbo, navega entre los últimos puestos y comienza a alarmarse por el descenso.

Sin embargo, uno de los temas a resolver es la designación de un técnico para el primer equipo, que anoche nuevamente, en Rosario, fue dirigido por Pedro Monzón. La renuncia de Doman hizo que el uruguayo Pablo Repetto desistiera de tomar el puesto de entrenador y cuando todos daban como un hecho concreto la llegada de Omar De Felippe, la Comisión Diretiva recibió un nuevo traspié.

Si bien el técnico que logró el ascenso en 2014 corría con ventaja por conocer el club y debido a que manifestó públicamente sus ganas de volver, lo cierto es que en el cónclave algunas diferencias hicieron que los dirigentes desistieran de su contratación. La desorientación de la directiva es tal que la danza de nombres no tiene fin. Jorge Burruchaga se ofreció, donde ya tuvo dos ciclos.

“Es una barbaridad lo que está pasando en Independiente. La verdad es que, esté como esté, me gustaría dirigir a Independiente. Yo estoy para ser el entrenador”, dijo el exDT de Arsenal de Sarandí y Sarmiento de Junín en La Red. La otra alternativa que baraja la directiva es la de Gustavo Munúa, quien fue despedido de Unión tras malos resultados. Sin embargo, a última hora de ayer, el tandilense Juan Cruz Real, de 46 años, es quien podría calzarse el buzo de técnico.

Más allá de que puede ser alguien desconocido para el mundo Independiente, Real debutó como futbolista en el club en 1995 y jugó apenas un puñado de partidos. Luego continuó su carrera en clubes como Deportivo Español, Arsenal, Almirante Brown, Independiente Rivadavia, Unión San Felipe y el fútbol canadiense.

Tras su retiro como futbolista, se convirtió en técnico y trabajó en Costa Rica, Venezuela y Colombia, donde fue campeón con América de Cali. A su vez, también estuvo en el banco de suplentes de Junior, de Barranquilla, uno de los grandes del país cafetero.

Crisis institucional

Desde el punto de vista institucional, a Independiente se lo puede comparar con la situación política por la que atravesaba Argentina en 2015: el objetivo del macrismo era sacar sí o sí a Cristina del poder, pero sin un plan de gobierno para mejorar la situación del país. El objetivo lo lograron, pero dejaron un país devastado y endeudado por generaciones. Lo mismo le ocurrió a Independiente: la misión fue desbancar a “los Moyano”, pero hasta el momento no se ha explicitado un plan de gobernabilidad para una institución que viene a los tumbos desde hace décadas.

Doman (hombre de derecha políticamente hablando) junto a Juan Marconi y los macristas Néstor Grindetti y Cristian Ritondo lograron desbancar a los peronistas Moyano. Doman ya es leyenda una mala y olvidable leyenda. A pesar de este acto de irresponsabilidad institucional, el periodista habló -como buen comunicador- por cuanto micrófono se le cruzara. El ex titular del “rojo” aseguró ayer que el principal motivo de su renuncia fue la falta de un “proyecto económico” y aclaró que “nunca” esperó una inversión por parte del PRO. De todas maneras, aclaró que cuando ganó las elecciones le extrañó que políticos de ese partido lo hubieran felicitado.

“La plata no está y alguien tiene que decirlo. El proyecto económico no funcionó porque faltó la pata externa”, expresó Doman en declaraciones a radio D Sports. En ese sentido, el exconductor de Intratables sentenció que “nunca” esperó que esa inyección económica proviniera del PRO. “Nunca esperé eso ¿Cómo le voy a pedir plata al PRO? Se armó un gran mito. Jamás el PRO iba a poner plata porque ningún club del mundo es financiado por un partido político”, manifestó.

Durante otro tramo de la entrevista, Doman opinó sobre Néstor Grindetti, quien asumirá la presidencia de Independiente interinamente (es el vicepresidente primero) y hará uso de licencia como actual intendente de Lanús, que quedará a cargo de Diego Kravetz jefe de Gabiente y secretario de seguridad del municipio. “Néstor era el responsable del plan económico pero yo no me voy a sumar a las críticas. El plan no está y sin plata esto no lo sacas adelante”, aseveró. Y agregó: “Mucha gente prometió recursos y después no apareció. No voy a dar nombres porque no son dirigentes”.

Es que el gran objetivo de Grindetti es postularse como precandidato a gobernador a la Provincia de Buenos Aires del PRO, con el aval de Patricia Bullrich, lo que como ya había adelantado, le imposibilitaría continuar en la titularidad del club de Avellaneda. Grindetti destacó que desde que asumió la actual Comisión Directiva, Independiente había logrado “reducir el déficit operativo”.

“Conseguimos sponsors para aumentar los ingresos y seguimos trabajando para solucionar los terribles problemas que hemos heredado de la gestión anterior”, afirmó el presidente interino, desvirtuando las argumentaciones de Doman. La Asamblea de Representantes de Independiente dispone un plazo de 90 días para votar entre los miembros de la Mesa Directiva actual al nuevo presidente del club en reemplazo de Doman.

En ese sentido es muy probable que, ante la autoexclusión de Grindetti, el que asuma sea el secretario general, Daniel Seoane. Trascendió que, además de las amenazas recibidas, otro de los ejes que lo llevó a renunciar a Doman dicen que fueron los cortocircuitos con integrantes de la Comisión Directiva.

Por caso, el vicepresidente segundo Juan Marconi también salió al cruce a contradecir a Doman: “Hubo mucha plata que puso la Comisión Directiva para levantar inhibiciones. También generamos recursos genuinos. Cuando lo deportivo no anda bien, la presión es mayor”, señaló el dirigente por radio La Red. Sobre la renuncia del periodista a la presidencia del club, el directivo evaluó que “fue sorpresiva y con un grado de irresponsabilidad”.

En los pasillos de la sede del club circuló la versión que el único que “bancaba” a Doman era Cristian Ritondo, diputado nacional de Juntos por el Cambio, mentor de la lista de Unidad CAI e integrante de la actual comisión directiva como representante de los socios: reveló que Doman hacía “tres semanas” que se planteaba ya renunciar. “Hace tres semanas me planteó que no se sentía bien por las amenazas a los hijos. Pese al esfuerzo que hizo, hubo un desgaste grande que lo hizo tomar esta decisión, que no comparto porque quería que siguiera”, señaló Ritondo en diálogo con Radio 10 (AM 710).

Caso Verón

Independiente posee 27 deudas con clubes, representantes y jugadores, entre otros, que alcanzan un total de 22.871.087 de dólares, entre las que de destacan los montos a pagarle al club América, de México, por Cecilio Domínguez, de casi seis millones de dólares, y casi cinco millones de dólares a Gonzalo Verón.

Precisamente, por el “caso Verón”, el Tribunal de Trabajo Número 2 de Avellaneda, presidido por la doctora Adriana Terlizzi, deberá definir en estos días si el juicio laboral que le inició el ex jugador a Independiente pasará a la Corte Suprema de Justicia luego de que el club presentara ayer un Recurso de Extraordinario tras lo que fue el fallo que sentenció el pago de 2.300 millones de pesos al futbolista.

En garantía por este juicio se encuentra el predio de Wilde de Independiente. Si la Justicia decide que la sentencia quede firme, el jugador reclamará el pago de la deuda y eso podría significar la quiebra económica del club, aunque no sea declarado en esa situación en términos de la ley, sino que sería intervenido por la Justicia.

La ley que ampara a Independiente en caso de no contar con los fondos es la 25.284, que también es conocida como la Ley de Entidades Deportivas con Dificultades Económicas, que se sancionó a mediados de 2000 y cuyo principal objetivo fue que las asociaciones civiles, como son todos los clubes del fútbol argentino, no pudieran presentar la quiebra y así resguardar a los jóvenes y a los niños que realizan actividades deportivas en esas instituciones.

Si un club se encuentra en esta situación, no será declarado en quiebra como bien marca la ley, pero en su lugar será intervenido por la Justicia a través de una sindicatura, que regulará los ingresos de la institución y tendrá la potestad de decidir sobre cómo y de qué manera se gasta el dinero, siempre partiendo de la base de que su intención es saldar todas las deudas contraídas que terminaron en esta penosa situación.

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