28 de septiembre 2011 - 00:08

Enemigo a la vista para Moyano

Uno de los gremios más importantes para el Gobierno sufrirá un cambio de mando a gusto de Cristina de Kirchner, pero que promete dolores de cabeza para Hugo Moyano. Un dirigente ultraoficialista asumirá al frente del Sindicato de Mecánicos, la organización que agrupa a los trabajadores de la industria automotriz. Ricardo Pignanelli será presentado hoy en un acto como próximo líder del gremio, a la cabeza de la lista única que será consagrada en las elecciones de diciembre próximo, en lugar de Mario «Paco» Manrique.

Se trata del sindicato que rige los destinos de la industria mimada por el Ejecutivo y que hace las veces de testigo del crecimiento económico de los últimos años. El futuro secretario general mantendrá la línea dura para las negociaciones con las terminales automotrices, pero tomará distancia de Moyano, que había utilizado en el último tiempo al SMATA como base de sustentación de su poder en la CGT.

Pignanelli, además, cuenta a su favor para la consideración del Ejecutivo con una extensa militancia en el peronismo bonaerense, con base en La Matanza y bajo el ala de Alberto Balestrini. El dirigente quedará hoy consagrado como próximo jefe del sindicato en un acto que se realizará en el estadio Luna Park. Reemplazará a Manrique, que pese a su juventud en los últimos meses estuvo al margen de la conducción del sindicato por recurrentes problemas de salud.

La novedad no será del agrado de Moyano. Si bien Pignanelli no se presenta como un opositor a su conducción en la central obrera, dio muestras de independencia que hasta ahora Manrique no había mostrado. Por el contrario, «Paco» fue uno de los principales impulsores de la iniciativa de Moyano de formar la Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista (CNSP), una entidad que apuntaba a tallar con fuerza en el armado de las listas del Frente para la Victoria en las elecciones de octubre.

Aspiración

La marginación por parte del Ejecutivo a los sindicalistas también alcanzó a Manrique, que aspiraba a una banca de diputado que nunca se concretó. Ese desaire, sumado a los problemas de salud y a chisporroteos en el gremio con sus colegas le cortaron al actual secretario margen de maniobra y obligaron a anticipar el recambio, previsto originalmente para el año próximo.

Junto con Pignanelli volverán al SMATA dirigentes de la «vieja guardia» del gremio, ligados por años al fallecido José «Pepe» Rodríguez. Los encargados de armar los espacios del Movimiento Nacional de Unidad Automotriz, conocido como «lista verde», les abrieron las puertas a Manuel Pardo, exsecretario adjunto de Rodríguez, y a Ángel Rascovich, que se encargaba del área de prensa años atrás.

Incluso las líneas más opositoras dentro del gremio, concentradas en la conducción de la filial cordobesa de Omar Dragún, apoyarán la elección de Pignanelli como nuevo secretario a nivel nacional.

Para el Ejecutivo, el ascenso del «Tano» o «Pigna», como se lo conoce en el gremio, será un doble triunfo. Por un lado, contarán con un dirigente que cultivó la militancia en el PJ bonaerense junto con Balestrini y el también sindicalista del SMATA Raúl Mathiu. De hecho, en el sindicato recuerdan con picardía que el actual intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, hacía las veces de chofer de Mathiu.

Pero también sumará el Gobierno un contrapeso a Moyano. La relación entre el camionero y el SMATA fue siempre sinuosa. Aunque José Rodríguez fue uno de los primeros en apoyarlo en los 90 con la creación de la «CGT disidente», «Pepe» mantuvo intacto el vínculo con los «gordos» de los gremios de servicios. Con la muerte de Rodríguez y su reemplazo por Manrique, Moyano volvió a tener un sindicato industrial de su lado de manera incondicional, a falta de ese respaldo por parte de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Ese sostén quedará en duda a partir de diciembre.

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