5 de febrero 2009 - 00:00

Entidades buscan evitar encerrona judicial

La decisión de DAIA y AMIA de retirarse como querellantes contra dos ex fiscales y Rubén Beraja en la causa que investiga el delito de peculado en la investigación del atentado a la mutual judía (en trámite en el juzgado del magistrado Ariel Lijo) busca evitar que las entidades caigan en una trampa judicial. Temen que ese rol de querellantes pueda favorecer la posición de los acusados -entre ellos, Carlos Telleldín y el ex policía Carlos Ribelli- en la causa madre que tiene en estudio la Corte Suprema de Justicia. En este expediente, el tribunal tiene que admitir o rechazar el pedido de nulidad del juicio que reclama Telleldín, Ribelli y otros implicados, por los presuntos vicios en la investigación que llevó a cabo el ex juez Juan José Galeano, y que fueron admitidos por la Casación en un polémico fallo. Esos pedidos de nulidad se basan, entre otros hechos, en el presunto peculado que investiga Lijo (el pago que se le hizo con dinero de la SIDE a Telleldín).
Las entidades entienden que en la causa por el peculado no hay constancias fehacientes de que los fiscales Eamon Müller y José Barbaccia participado del peculado, y menos la imputación de «participación psicológica» en el peculado con la que Lijo intenta implicar al ex titular de la DAIA Rubén Beraja.
Entrar en esta encerrona judicial, a la que ven como una trampa, podría implicar para las entidades favorecer la presunción de que ese peculado existió y que es motivo suficiente para dictar la nulidad de toda la causa y favorecer la posición de Telleldín, Ribelli y los demás responsables de la llamada conexión local.
Si este criterio se impusiera en el alto tribunal, la causa por el atentado cometido hace 15 años volvería a foja cero y toda la investigación debería comenzar de nuevo, con menos posibilidades de alcanzar la verdad de lo que ocurrió. Las entidades de la comunidad judía, sectores del poder judicial y servicios de inteligencia entienden que buena parte de la investigación de los fiscales se hizo con pruebas solventes y que no puede ser desestimada en su totalidad.
La decisión de ayer de DAIA, AMIA -que expresan, además, la posición de parte de los familiares de las víctimas- responde a la sospecha que existe en algunos sectores de la intención de darle un golpe de muerte a la causa y frenar la investigación sobre la conexión local.
La preocupación sobre la marcha de las dos causas (Lijo y Corte Suprema) figura entre las preocupaciones que trajeron al país los directivos del Congreso Judío Mundial y de la Liga Antidifamación de los Estados Unidos, quienes las siguen muy de cerca, y visitaron a finales de 2008 la Argentina. En esa oportunidad, expresaron su preocupación a las autoridades nacionales por el destino de esos dos trámites y también por la demora en que se conozca y se castigue a los responsables del atentado.

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