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Entidades buscan evitar encerrona judicial
Las entidades entienden que en la causa por el peculado no hay constancias fehacientes de que los fiscales Eamon Müller y José Barbaccia participado del peculado, y menos la imputación de «participación psicológica» en el peculado con la que Lijo intenta implicar al ex titular de la DAIA Rubén Beraja.
Entrar en esta encerrona judicial, a la que ven como una trampa, podría implicar para las entidades favorecer la presunción de que ese peculado existió y que es motivo suficiente para dictar la nulidad de toda la causa y favorecer la posición de Telleldín, Ribelli y los demás responsables de la llamada conexión local.
Si este criterio se impusiera en el alto tribunal, la causa por el atentado cometido hace 15 años volvería a foja cero y toda la investigación debería comenzar de nuevo, con menos posibilidades de alcanzar la verdad de lo que ocurrió. Las entidades de la comunidad judía, sectores del poder judicial y servicios de inteligencia entienden que buena parte de la investigación de los fiscales se hizo con pruebas solventes y que no puede ser desestimada en su totalidad.
La decisión de ayer de DAIA, AMIA -que expresan, además, la posición de parte de los familiares de las víctimas- responde a la sospecha que existe en algunos sectores de la intención de darle un golpe de muerte a la causa y frenar la investigación sobre la conexión local.
La preocupación sobre la marcha de las dos causas (Lijo y Corte Suprema) figura entre las preocupaciones que trajeron al país los directivos del Congreso Judío Mundial y de la Liga Antidifamación de los Estados Unidos, quienes las siguen muy de cerca, y visitaron a finales de 2008 la Argentina. En esa oportunidad, expresaron su preocupación a las autoridades nacionales por el destino de esos dos trámites y también por la demora en que se conozca y se castigue a los responsables del atentado.


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