6 de julio 2009 - 00:00

“Entre un 10% y un 20% de la población ya debe de estar afectada”

Daniel Stamboulian
Daniel Stamboulian
El reconocido infectólogo doctor Daniel Stamboulian dijo en entrevista con ambito.com que hoy estamos en la mitad del brote de la pandemia y que las próximas 3 semanas van a ser clave para saber cómo va a ceder el virus. Además, destacó que es imposible e innecesario que los laboratorios documenten todos los casos y estimó que podrían llegar a más de 3 millones los afectados. También resaltó que la situación argentina no es mucho más grave que la del resto de los países de la región. Respecto de la prevención, señaló que quien esté con síntomas de H1N1 debe ser consciente y autoaislarse para no contagiar a familiares o compañeros de trabajo y desmitificó el uso del barbijo, asegurando que «da una falsa seguridad».

Periodista: ¿En qué punto estamos parados en la Argentina respecto a esta pandemia de gripe A?

Daniel Stamboulian: La pandemia está en la tercera semana de su aparición y habitualmente los brotes de gripe y de virus nuevos como es el H1N1 duran 6 semanas, así que nos esperan 3 semanas de actividad. Todo esto es muy dinámico, a veces se ve que va creciendo y a veces que va amesetándose, pero estamos en la mitad de la pandemia.

P.: ¿Las cifras oficiales son las reales?

D.S.: Lo primero que hay que tener claro es que los casos confirmados no muestran la real prevalencia del problema. Se dice que en EE.UU. mismo, que es un país donde se registran bien las cosas, más o menos deben de haber 5 a 10 infectados por cada uno que se registra. Lo mismo pasa acá. Lo interesante e importante es que habitualmente la gripe en la Argentina afecta al 10% de la población. Quiere decir que nosotros en un año tenemos cerca de 1,5 a 3 millones de pacientes con gripe. Cuando hay una pandemia se afecta del 20% al 40%. Yo creo que el ministros Manzur está haciendo esos cálculos (habló de más de 100.000 afectados) de acuerdo a lo que es habitual que se afecte, porque hoy ya no tenemos la confirmación por laboratorio porque no dan abasto, ya que su función es vigilar qué virus están circulando, no documentar todos los casos.

P.: Entonces, ¿cuáles son las cifras?

D.S.: Mi impresión es que nosotros, a diferencia de otros años, ya debemos estar cerca de entre el 10% y el 20% de la población afectada. Quiere decir que probablemente vamos a tener más de 3 millones de casos.

P.: ¿Por qué no afectó tanto a otros países de la región?

D.S.: En Chile golpeó mucho también; en Uruguay está empezando. Yo creo que son ondas. En nuestro país tenemos una situación importante, pero Chile tiene una situación muy parecida. Por eso es una pandemia y se extiende a otros países. No creo que haya una diferencia muy grande en los países del cono sur.

P.: ¿Se podrían haber tomado medidas más restrictivas para evitar el ingreso del virus?

D.S.: Según la OMS, es imposible poner límites y disminuir a través de los viajes. El virus es de muy fácil transmisibilidad y ya llegó a más de 100 países. No llega porque uno se lo llevó viajando. Lo que es real es que en estos momentos hay muchos casos autóctonos y el virus ya está instalado.

P.: ¿Qué preocupa hoy a los especialistas de este virus?

D.S.: Preocupa que personas jóvenes, que son las más afectadas, sin antecedentes mayores de enfermedades asociadas, como diabetes, obesidad y cardiovascular, hacen cuadros gripales y al tercer o cuarto día hacen una combinación con una neumonía severa que los lleva al respirador. Por eso está colapsado el sistema de atención de terapia intensiva con un montón de pacientes que antes no tenía.

P.: ¿A qué se debe la alta mortandad?

D.S.: Lo que vimos en estos casos, tanto en la experiencia mexicana como en la nuestra, es que se demoraba el tratamiento porque sólo se trataba a personas con condiciones de riesgo. Hoy, por lo que aprendimos, decimos que si tiene gripe verdadera, lo más conveniente es tomar la medicación lo antes posible. Yo creo entonces que la mortalidad estuvo relacionada con la demora de algunos tratamientos. La mortalidad en otros países del mundo es menor porque tienen mayor facilidad para el manejo de los pacientes de cuidados intensivos. El sistema está colapsado, la experiencia que sacamos para el futuro es que prepararnos para la pandemia significa preparar mejor los sistemas de cuidados intensivos respiratorios.

P.: ¿La Argentina está cubierta respecto de la medicación?

D.S.: La Presidente nos informó que se compró gran cantidad de medicación, cerca de 2 millones de dosis. La medicación está accesible. Inclusive, se venden en farmacias y el Gobierno la entrega sin cargo frente a la receta médica.

P.: ¿Se tardó en declarar la emergencia sanitaria?

D.S.: Mire, se estableció oportunamente cuando se vio que se empezaban a morir pacientes sin factores de riesgo. La emergencia sanitaria es una herramienta administrativa muy necesaria. Lo que pasa es que esto es muy dinámico.

P.: ¿Y las otras medidas?

D.S.: El cerrar los colegios se justifica en estos momentos por la época del año para ver si se puede reducir la transmisibilidad del virus en una población que es fácilmente afectada porque no tiene muchos anticuerpos, como son los niños. En los próximos días vamos a ver si es necesario tomar otras medidas. Yo no estoy de acuerdo en cerrar los espectáculos públicos o los campos de deportes. Lo que tiene que pasar es que el que está enfermo no debe asistir a esos lugares.

P.: ¿Qué se puede esperar del H1N1. ¿Cuándo va ceder?

D.S.: Esto es bastante caprichoso. Nosotros estamos en la tercera o cuarta semana y lo habitual es que siga un poco más y después vaya disminuyendo, pero ahora viene la época de la gripe estacional, que también se va a sumar a los casos de H1N1 y hay que ver cómo se desarrollan.

P.: ¿Es recomendable vacunarse contra la gripe tradicional en pleno brote de H1N1?

D.S.: La vacuna estacional no es para el H1N1, pero uno nunca sabe si cierta protección no brinda. Por ejemplo, los casos mortales de México no tenían vacuna; en cambio, quienes la tenían dada hicieron cuadros menos complicados. Si usted no se vacunó, se puede vacunar en cualquier época del año porque a los 10 días tiene anticuerpos. Hay que entender que la vacuna es una proteína muerta que no da gripe sino que da un estímulo para que aparezcan anticuerpos a la semana.

P.: ¿Es conveniente el uso de barbijo?

D.S.: Científicamente el barbijo es una falsa seguridad. No sirve para el que lo usa para subir al subte, en un aeropuerto o en la calle. El barbijo es necesario cuando el médico atiende a un paciente enfermo o un paciente enfermo está a un metro de otro porque se puede disminuir relativamente el riesgo de contagio. Pero usarlo generosamente no tiene ningún valor.

P.: ¿Qué medidas hay que tomar en el trabajo?

D.S.: Lo que hay que hacer es ser conscientes de que cualquier persona con síntomas no debe ir a trabajar. Las embarazadas deben respetar la licencia de 15 días.

P.: ¿Y con los chicos?

D.S.: Los padres tienen que poner imaginación en este receso. Pueden ir a lugares al aire libre y evitar sitios donde los chicos estén aglomerados.

P.: ¿Respecto de la vía pública?

D.S.: Hay que hacer la vida normal. Si usted viaja en subte o en colectivo trate de separarse lo más que pueda de otro. Eso es lo ideal, pero no se pueden tomar más recomendaciones que ésas. Lo importante es que si uno se engripa tiene que aislarse para evitar contagiar a más gente, consultar al médico y tomar la medicación lo antes posible

P.: ¿Cuál es el período de incubación del virus?

D.S.: Es de 3 a 5 días. Si uno estuvo en contacto con alguien y a los 5 días no pasó nada, quiere decir que no se va a enfermar de ese contacto.

P.: Se habla de que por la primavera podría golpear con más fuerza el dengue...

D.S.: Tuvimos unos 25.000 casos; yo siento que el dengue está en calma por el frío. Pero cuidado, los huevitos, las larvas viven 14 meses pese al frío y luego se replican. Yo creo que el dengue es un grave problema en el que se va a tener que trabajar muy intensamente haciendo un trabajo comunitario, replicando lo que se hizo en Colombia y Cuba con vigías de la salud, que tienen que ser estudiantes de Medicina o secundarios que vayan casa por casa tratando de evitar la presencia de agua.

P.: ¿Se está trabajando bien en la prevención?

D.S.: Creo que hay una sensibilidad respecto del año que tuvimos en trabajar cuanto antes desde agosto para disminuir la cantidad de mosquitos que existen. Creo que en Buenos Aires y Gran Buenos Aires tenemos que trabajar porque el mosquito está presente.

Entrevistado por Guillermo Gammacurta y Pablo Jiménez

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