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Entretiene penuria de padres improvisados
Katherine Heigl y Josh Duhamel son los solteros que, a la muerte de una pareja de amigos, reciben la noticia de que ellos fueron designados como tutores de la pequeña huérfana.
Lo que comienza como otra comedia romántica previsible, que a poco de empezar sorprende con un duro golpe, termina como era de esperar, pero habiendo transcurrido casi dos horas más emotivas y simpáticas de lo que se presumía.
La trama gira en torno a dos solteros muy bellos e independientes (Josh Duhamel y Katerhine Heigl), los únicos solos en los encuentros de casados con hijos que organiza a menudo una pareja formada por sus respectivos mejores amigos. Pero la alegría que se resume durante los créditos iniciales, donde se ve a la feliz pareja de amigos en su esplendor se interrumpe cuando ambos mueren en un accidente. Es allí donde Holly y Eric recibirán la noticia de que han sido designados como tutores de la pequeña hija de los fallecidos, con lo que sus vidas darán un vuelco trascendental.
Katerine Heigl, de probada gracia y frescura desde «Ligeramente embarazada» o «27 bodas», casi siempre interpreta el mismo papel de mujer soltera, relativamente exitosa y a la que el amor la toma por sorpresa. Este film no es la excepción. En tanto su galán, Josh Duhamel también tiene chispa y oficia de buena contraparte. Ambos conforman una pareja creíble, mérito del director debutante Greg Berlanti, con vasta experiencia en escribir guiones para televisión (fue el responsable del telefilm «Jack & Bobby» y las buenas series «Everwood», «Eli Stone» y «Brothers & Sisters»).
Los actores secundarios aportan gracia y no resultan del todo estereotipados. Estos son, entre otros, el tercero en discordia Josh Lucas, la «patrulla de vecinos», la asistente social más viva de lo que parecía a primera vista y la niñera adolescente, que resulta ser más adulta que todo el resto.
Si bien el tema daba para sofocar al espectador con lugares comunes, sale airosa al respecto y, aunque liviana y pasatista, divierte a la hora de abordar los conflictos -reconocibles-de la crianza de bebés. Algunos huecos, como el porqué de la elección de Holly y Eric como tutores, queda debidamente explicado más adelante.
Otro punto a favor es la música, que oscila entre baladas, una buena versión de «Sweet child of mine» de «Guns n roses» pero sobre todo «Creep» de «Radiohead», totalmente resignificada cuando estos padres sustitutos la utilizan como canción de cuna.


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