14 de octubre 2009 - 00:00

Envía Obama 13.000 soldados al pantano de Afganistán

El mayor Christian Jenni escucha a un poblador local en Orgune, Afganistán. Efectivos de la avanzada estadounidense están tratando de involucrarse con la población civil e incluso participan de encuentros periódicos denominados «shura».
El mayor Christian Jenni escucha a un poblador local en Orgune, Afganistán. Efectivos de la avanzada estadounidense están tratando de involucrarse con la población civil e incluso participan de encuentros periódicos denominados «shura».
 Washington - Barack Obama parece haber tomado ya una decisión en torno a enviar decenas de miles de hombres más a Afganistán, donde los talibanes se encuentran en plena ofensiva tras ocho años de intervención militar estadounidense. Con la autorización del despliegue de 13.000 efectivos adicionales conocida ayer y la promesa de sustanciales anuncios en el mismo sentido, el último Premio Nobel de la Paz da curso a los reclamos de los jefes militares en Afganistán.

Estos 13.000 hombres se sumarán a los contingentes aprobados por el Gobierno de EE.UU. en marzo pasado que forman parte de un plan para llegar este año a 68.000 militares en Afganistán, en la mayor ofensiva extranjera de la historia en ese país.

Los sucesivos récord de bajas de soldados estadounidenses que se dieron este año y el caos político en Afganistán tras las elecciones presidenciales de agosto, denunciadas como fraudulentas por un comité de la ONU, provocaron una impasse en la dinámica que había ideado Obama, quien dijo ya en la campaña electoral que su prioridad eran los talibanes y no la guerra de Irak.

La guerra se fue haciendo crecientemente impopular en Estados Unidos sin resultados efectivos a la vista, tanto en la derrota de los talibanes como de las células de Al Qaeda que pululan entre Afganistán y Pakistán. Medios norteamericanos llegaron a comparar la situación en el país musulmán con el trauma que representó Vietnam hace cuarenta años.

Proceso deliberativo

Pero ante el reclamo público de los generales que comandan la guerra en Afganistán y del titular del Departamento de Defensa (Pentágono), Robert Gates, el presidente demócrata habría tomado la decisión de incrementar sustancialmente el número de tropas. En concreto, Obama dijo ayer que decidirá si envía más brigadas «en las próximas semanas», en vísperas de otra reunión con su Consejo de Guerra.

«Estamos en un proceso deliberativo», dijo el mandatario en el Salón Oval de la Casa Blanca, tras reunirse con el jefe de Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

«No les daré un anticipo de lo que estoy viendo u oyendo», agregó sugerente. «Espero que hayamos completado este proceso en las próximas semanas», concluyó.

Según informó ayer The Washington Post, que cita fuentes de Defensa, el Pentágono ya comenzó el despliegue de «al menos» otros 13.000 efectivos, que corresponden a tropas de apoyo, ingenieros, personal médico, expertos en inteligencia y policía militar.

Expertos en defensa consultados por el diario explicaron que normalmente el Ejército requiere cientos de militares de apoyo por cada brigada (compuesta por unos 4.000 soldados) que se envía al exterior. Esos grupos de apoyo no suelen formar parte del cálculo de efectivos en el campo de batalla, como no lo fueron en Irak, donde llegó a haber 8.000 efectivos para esa condición.

Según un vocero de la Casa Blanca, Tommy Vietor, el presidente Obama no aprobó ningún otro incremento no previsto de tropas y remitió al diario al Pentágono para obtener «información técnica» sobre la cifra de soldados enviados.

El máximo de 68.000 efectivos aprobado hasta ahora por Obama duplicará la cantidad de militares que había en Afganistán cuando George W. Bush finalizó el mandato hace 10 meses.

Aparte de este incremento, el comandante de las tropas de la OTAN en ese país, el general Stanley McChrystal, pidió públicamente entre 30.000 y 40.000 soldados más para acabar con los talibanes. La guerra lleva ya ocho años de duración y el presidente del país, aliado de EE.UU., Hamid Karzai, encuentra su legitimidad todavía más cuestionada desde que las elecciones del 12 de agosto pasado entraron en un cono de sombras no bien se cerró el sufragio.

Agencias Reuters, AFP y EFE

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