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Envidiable I: inflación en emergentes es de sólo 3%
En los últimos meses, la tasa de inflación en el país tuvo una marcada desaceleración, reconocida inclusive por estudios privados que la sitúan en la actualidad en un nivel cercano al 25%. De todas formas, las proyecciones privadas calculan que la suba de los precios del presente mes y el próximo podrían rondar el 1,4% de donde, de confirmarse estos pronósticos, la Argentina tendría en un bimestre la misma variación que tienen en todo un año los mercados emergentes.
La razón principal de la caída en la inflación mundial se vincula a la baja sufrida por los precios de las materias primas. Particularmente, la cotización del petróleo se redujo cerca del 50% en el último año. Los precios de los alimentos también han disminuido: de acuerdo con las Naciones Unidas, se encuentran en los niveles más bajos desde 2010.
Se trata de una buena noticia para la mayoría de los consumidores de los países emergentes, que destinan cerca del 25% de sus gastos a la comida, contra el 10% al 15% de los presupuestos de los habitantes en los países desarrollados. Pero no para la Argentina, cuya exportación estrella -la soja- sufrió el derrumbe de las cotizaciones internacionales al pasar de escalones tan altos como los 600 dólares por tonelada a cerca de 350 dólares en la actualidad.
La deflación consiste en una bajada generalizada y prolongada -como mínimo, dos semestres según el Fondo Monetario Internacional- del nivel de precios. Los economistas coinciden en que se trata de una situación peligrosa y de difícil salida. La deflación crea un círculo vicioso por el que al caer la demanda, las empresas ven reducidos sus beneficios por tener que reducir los precios para conseguir ventas y como consecuencia de ello, también tienen que reducir los costos, incluyendo los salariales y el número de empleados. A su vez, el menor ingreso disponible por la suba del desempleo y la caída del salario provoca que la demanda siga disminuyendo y de esta forma se realimentan procesos de depresión en la actividad económica.
Una de las pocas buenas noticias que trae para la Argentina el riesgo de la deflación en los países desarrollados es que posiblemente la suba en la tasa de interés de los Estados Unidos anunciada por la Reserva Federal será más moderada que lo esperado inicialmente. De esta forma, se podría contener la suba que ha venido experimentando el dólar en los mercados internacionales, una de las causas de la caída en los precios de las materias primas, es decir, los principales productos de exportación argentinos. Pero el informe de Bank of America advierte que posiblemente los índices de precios globales sigan cayendo y los analistas coinciden en que un mundo con bajo nivel de actividad y perspectivas inciertas no es el mejor de los escenarios.


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