30 de marzo 2010 - 00:00

Envidiable: Lula lanza obra pública por u$s 880.000 M

Lula dialoga con Dilma Rousseff, ministra gestora del proyecto y candidata para las próximas elecciones.
Lula dialoga con Dilma Rousseff, ministra gestora del proyecto y candidata para las próximas elecciones.
Brasilia - El Gobierno brasileño lanzó un nuevo plan de inversiones en infraestructura que involucra unos u$s 880.000 millones hasta 2016 y que se suma a otro con cifras similares, puesto en marcha en 2007. El nuevo proyecto, bautizado «Programa de Aceleración del Crecimiento 2 (PAC-2)», en alusión al primero, apunta sobre todo a aumentar la capacidad energética del país, a la construcción de viviendas y a mejoras necesarias para la celebración del Mundial de fútbol en 2014 y de los Juegos Olímpicos de 2016 en la ciudad de Río de Janeiro.

Según precisó ayer el Gobierno a través de un comunicado, en los próximos cuatro años serán invertidos u$s 532.770 millones, mientras que otros u$s 348.330 millones serán para el período 2014-2016. El PAC-2 fue presentado ayer en un acto al que asistieron unos 1.200 invitados, encabezado por el jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva, y la ministra de la Presidencia, Dilma Rousseff, quien esta semana se desvinculará del Gobierno para ser candidata presidencial del bloque oficialista en las elecciones de octubre próximo. Lula, al igual que Rousseff, rechazó las acusaciones de sectores de la oposición, para los que el anuncio sólo esconde motivos electorales y la intención de favorecer la imagen de la ministra y candidata presidencial para el período 2011-2015. «El PAC y el PAC-2 son un compromiso del Estado brasileño con la redención de este país» y «quien llegue a la Presidencia no podrá rasgarlo y hacer otra cosa», garantizó Lula. No obstante, recordó que él mismo bautizó a Rousseff como «madre del PAC» y aseguró que sin «la porfía, perseverancia y dedicación» de la ministra «tal vez no habría sido posible» elaborar esos programas. El mandatario volvió a escudarse en las trabas burocráticas que demoran las obras que se realizan en el país y reiteró que Brasil «no puede parar» ni dejar para el futuro obras que deben empezar «lo más pronto posible».

A esas complicaciones y demoras propias del proceso burocrático Lula también atribuyó los atrasos en el primer PAC, que más de tres años después de su puesta en marcha sólo concluyó poco más del 50% de las obras previstas, lo que para la oposición también «demuestra» el supuesto «carácter electoral» del PAC-2. Rousseff, por su parte, destacó que el nuevo programa contempla la construcción de dos millones de viviendas, que se sumarán al millón previsto en el anterior, y que en un 90% serán destinadas a la población de baja renta, con lo que contribuirán a reducir a la mitad el déficit de residencias de calidad que existe en el país.