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"Es legítimo que los medios parcialicen su línea editorial"
Ricardo Antela
Nada justifica entonces que, por encima del muro perimetral, se alce una pequeña cerca electrificada, más atrás un alambrado más elevado y, cada pocos metros, numerosas cámaras de seguridad. "Hemos sufrido varios ataques con bombas molotov entre 2002 y 2004, que dejaron tres carros incendiados en el estacionamiento, además de la irrupción de grupos instigados por el Gobierno", explica a Ámbito Financiero Ricardo Antela, asesor jurídico de Globovisión y profesor universitario de Derecho Constitucional. A continuación, los principales tramos de la entrevista que concedió en su despacho, en la que repasó, con interesante mirada -crítica, pero también autocrítica, y con un sugestivo margen de incertidumbre que surge de una lectura entre líneas-, la situación de su canal, cuya venta es inminente si el oficialista Nicolás Maduro se impone en la elección presidencial del domingo.
Periodista: La venta de Globovisión ya fue anunciada para después de los comicios. ¿Hay algo que pueda impedirla?
Ricardo Antela: Por lo que sabemos, porque el tema lo han manejado los propietarios directamente, la venta aún no se ha firmado, pero hay un compromiso que no depende del resultado, es decir que se realizará gane o pierda Maduro. Sólo podría detenerla la falta de autorización del Gobierno.
P.: El dueño del canal, Guillermo Zuloaga, afirmó que la línea editorial no cambiará, pero usted no desconoce que arrecian las versiones de que el Gobierno está detrás del comprador, Juan Domingo Cordero.
R.A.: Por lo que conocemos y se nos informó, el comprador es el empresario Cordero, que fue presidente de la Bolsa de Valores de Caracas (ndr: 1989-1993) y es socio visible de una compañía aseguradora (La Vitalicia), además de haber tenido participación en el negocio bancario. No tengo otra información. Se nos ha dicho que él no quiere cambiar la línea editorial para entregarla al Gobierno, sino hacerla más plural. Los actuales propietarios reconocen que Globovisión es independiente, pero que no es todo lo plural que querrían, ya que el Gobierno la forzó a pararse en la acera de enfrente.
P.: Sus palabras parecen dejar un margen de duda sobre qué hay detrás de Cordero...
R.A.: No, no hay un margen de duda, pero no hay que olvidar que se trata de una empresa muy asediada y que ha sufrido nueve procesos administrativos, que abren la posibilidad no sólo de fuertes multas, sino de una revocación de la licencia. Además, que su concesión caduca en dos años. Entonces, es entendible la pregunta de por qué un empresario compra un medio que está en condiciones tan precarias.
P.: ¿Globovisión ha hecho autocrítica por su actitud durante el golpe de abril de 2002, del que hoy se recuerda justamente un nuevo aniversario?
R.A.: No puedo hablar sobre los hechos de 2002, porque no estaba en Globovisión. Sin embargo, puedo decir como ciudadano y como espectador que todos los sectores, y en particular los medios y Globovisión, efectivamente contribuyeron a la dinámica de división y confrontación. Pero, por un lado, en una sociedad democrática, el principal responsable de promover la conciliación es el jefe de Estado; por el contrario, fue el principal instigador. Segundo, el gran líder de la conspiración contra el Gobierno no fue Globovisión, sino otro canal, Venevisión (ndr: perteneciente al grupo Cisneros), que fue sede de reuniones ese mismo día. Ese medio no ha hecho una autocrítica y cambió luego drásticamente su línea editorial. A su manera, Globovisión ha hecho su autocrítica y desde hace dos o tres años su línea editorial no es la de 2002.
P.: Al anunciar la venta, Zuloaga dijo en un comunicado al personal que se había hecho todo lo posible para lograr un triunfo de la oposición en las elecciones de octubre. Una declaración muy controvertida que lleva a la pregunta de qué implica haber hecho "todo lo posible". ¿Eso incluye manipular, "operar", por ejemplo?
R.A.: Habría que preguntarle a Guillermo Zuloaga por esa frase, aunque creo que hablaba a título personal. Diría que en una sociedad democrática es legítimo que los medios escojan una línea editorial e incluso parcializada. El caso de la cadena Fox en Estados Unidos es emblemático, y también se ve en España. Globovisión no eligió ser un partido de oposición. Quiso ser un referente informativo en Venezuela y por eso optó por una línea plural. Pero en 2002 el Gobierno la declaró enemiga de la revolución. Entonces, ¿se les puede pedir a los periodistas que fueron agredidos con explosivos que sean imparciales y equilibrados como debería ser en un mundo ideal? La imparcialidad, además, hay que verla en contexto. Si hay dos canales privados que tienen invisibilizado a Henrique Capriles, porque de hecho han optado por no transmitir ni los actos suyos ni los de Maduro, y los públicos hacen abierta propaganda por el Gobierno, ¿en qué consiste el equilibrio? Hemos entendido que hacer un balance era darle más protagonismo a Henrique Capriles. Si esta pantalla no se hubiese parcializado, el desequilibrio habría sido brutal. Es claro que en una sociedad democrática normal Globovisión no podría ser lo que es, pero ésta no es una sociedad democrática normal, y lo digo con conciencia.
P.: ¿Y si Capriles da la sorpresa y gana el domingo, aunque hoy parece algo difícil?
R.A.: Soñamos con que eso pase, como ciudadanos, por el progreso de Venezuela. Pero, además, Globovisión quiere demostrar que siempre criticará con independencia y estará en la vereda de enfrente. Aunque, claro, sin ser hostigada como ocurre ahora.


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