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Es ley impuestazo tecnológico, con suba de hasta el 30%
El Gobierno apura al Congreso para que le defina en un mes las leyes que necesitará para todo 2010. Debe hacerlo antes del 10 de diciembre, cuando se le complicará la mayoría en ambas cámaras. Así, no basta con sancionar el Presupuesto nacional, la prórroga de impuestos y la suspensión de la Ley de Responsabilidad Fiscal para que las provincias negocien deuda, que terminarán de votarse en una semana. Ayer Diputados convirtió en ley otra polémica idea del Gobierno: subir impuestos a todo producto electrónico que no se fabrique en Tierra del Fuego. Los importados subirán hasta el 30%, pero el kirchnerismo se asegura votos de fueguinos en Diputados y el Senado. También avanzó el Gobierno con la ley que le permitirá reabrir el canje de deuda. En este punto debió romper con aliados históricos: el centroizquierda no le acepta a Cristina de Kirchner el acercamiento al mundo capitalista que supone acordar con los «holdouts». Por si faltara algo: en una semana arrancan la Ley de Emergencia Pública, donde hubo cambio de rumbo a último momento, y el nuevo Monotributo.
La votación de ayer no estuvo exenta de tensiones. Los diputados ratificaron la sanción del Senado, que ya había modificado una polémica inclusión que Diputados incorporó en su primera sanción. Allí se había elevado el límite máximo de frigorías para que un aire acondicionado quedara fuera del alcance del aumento. De haber mantenido ese cambio, casi todos los equipos domésticos y algunos comerciales hubieran quedado exentos de la suba.
El texto enviado por el Ejecutivo establecía que entrarían en la promoción las empresas que, entre otros equipos, fabricaran aparatos de aire acondicionado de hasta 6.000 frigorías. En Diputados, al momento de votar la ley, se le introdujo una modificación y el texto pasó de 6.000 frigorías a 6 toneladas de frigorías que equivalen a 18.000 frigorías, dejando así fuera del impuestazo a buena parte del sector. La responsabilidad sobre ese polémico cambio nunca terminó de aclararse: el santafesino Gustavo Marconato, presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda culpó de la modificación a un pedido de Débora Giorgi, ministra de Industria, y ésta negó que en algún momento hubiera levantado el teléfono.
De todas formas casi no hubo debate ayer, la decisión estaba tomada en el kirchnerismo desde hace tiempo. Con 126 votos a favor, 7 en contra y 54 abstenciones, una categoría en la que se encolumnó buena parte de la oposición, el proyecto del Gobierno se convirtió en ley para, según lo proclamado por la fueguina Nélida Belous, la isla vuelva a ser «lo que era en los 80».
El proyecto elimina la exención a impuestos internos del 26% en todo el territorio argentino para la producción o importación de productos electrónicos, pero los baja en Tierra del Fuego para la fabricación de equipos de radio, televisión y aire acondicionado.
Ayer, Giorgi festejaba también la votación: «Esto marca el renacer tecnológico en la Argentina. Es incomprensible que un país que tiene 40 millones de aparatos de telefonía móvil, el segundo en cantidad de usuarios de América Latina, no tenga la capacidad de producirlos localmente», dijo prometiendo inversiones prontas en la isla para alimentar la producción.


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