5 de diciembre 2012 - 00:00

¿Escalada?: OTAN envía misiles a Turquía ante posible guerra con Siria

Hillary Clinton, la canciller estadounidense, participó ayer en Bruselas de una reunión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte en la que se exploró la posibilidad de una escalada en Siria (arriba).Las imágenes de la devastación en Alepo son elocuentes sobre la violencia de los combates (derecha).
Hillary Clinton, la canciller estadounidense, participó ayer en Bruselas de una reunión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte en la que se exploró la posibilidad de una escalada en Siria (arriba). Las imágenes de la devastación en Alepo son elocuentes sobre la violencia de los combates (derecha).
Bruselas - La OTAN aumentó ayer la presión internacional sobre Siria dando luz verde al despliegue de misiles Patriot para defender la frontera de Turquía, en el marco de las severas advertencias al régimen de Bashar al Asad por el probable uso de armas químicas.

La reacción de la OTAN fue en respuesta a un pedido de Turquía para desplegar misiles Patriot capaces de destruir en vuelo eventuales misiles procedentes de la vecina Siria.

«La OTAN dio su acuerdo para reforzar las capacidades de defensa aérea de Turquía para garantizar la defensa de su población y de su territorio», anunciaron los ministros de Exteriores de los países de la OTAN reunidos ayer en Bruselas.

Según el secretario general de la Alianza, Anders Fogh Rasmussen, la amenaza de las armas químicas de Siria es «un tema de gran preocupación» para el conjunto de los aliados. Por ello es «urgente garantizar la protección eficaz de nuestro aliado turco».

Los temores vinculados a esas armas volvieron abruptamente en los últimos días, cuando las fuerzas rebeldes pusieron en dificultades al Ejército oficial, sobre todo alrededor del aeropuerto de Damasco.

El lunes, Barack Obama había advertido al régimen de Al Asad, que resiste 20 meses de revuelta, que «una posible utilización de armas químicas sería totalmente inaceptable para la comunidad internacional».

Unas horas después, el calificativo de «inaceptable» fue retomado por los ministros de Relaciones Exteriores de Alemania, Guido Westerwelle, y de Francia, Laurent Fabius.

Rasmussen avisó que el Gobierno de Al Asad se enfrentará a una «reacción inmediata de la comunidad internacional» si usaba armas químicas.

Reiteración

Sin embargo, el régimen sirio reiteró el lunes que «no utilizará ese tipo de armas, si las tiene, contra su pueblo», según una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Presente en Bruselas, el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, llamó a los gobiernos occidentales a no «exagerar» los «rumores» sobre esta amenaza. Sin embargo, precisó que Moscú seguía opuesto al uso de armas químicas.

El arsenal químico sirio se considera uno de los más importantes de Medio Oriente, gracias al apoyo recibido de Rusia e Irán. Pero es difícil evaluar la cantidad y el estado del material.

El lunes, un responsable estadounidense afirmó que el Gobierno sirio estaba mezclando los componentes necesarios para el uso militar del gas sarín, que provoca una parálisis completa del cuerpo y luego la muerte.

Los misiles Patriots que se desplegarán en Turquía no serán «de ninguna manera una forma de promover una zona de exclusión aérea o una operación ofensiva» en Siria, reiteró Rasmussen.

Le corresponde ahora a los tres países que poseen Patriot -Estados Unidos, Alemania y Holanda- decidir el número de baterías, así como la fecha y por cuánto tiempo estarán desplegados.

Una vez superada la aprobación parlamentaria en Alemania, los Patriot podrían estar operacionales en el primer trimestre de 2013, dijo un diplomático.

Entre 300 y 400 soldados de Estados Unidos, Alemania y Holanda podrían desplegarse en Turquía para hacer funcionar las entre cuatro y seis baterías que lo harían en Malatya, Diyarbakir y Sanliurfa, según una fuente militar turca.

Sobre el terreno, al menos 102 personas murieron ayer en el país, incluidas 30 en Damasco y su periferia, donde el Ejército sigue bombardeando los campos de la Ghuta Oriental, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Nueve alumnos y un profesor murieron alcanzados por un obús de mortero que cayó en una escuela en la provincia de Damasco, informó la televisión oficial.

Según el OSDH, más de 41.000 personas, en su mayoría civiles, han muerto en 20 meses de conflicto. El deterioro de la situación llevó el lunes a la ONU a anunciar que suspendía sus operaciones en Siria, una decisión seguida por la Unión Europea, que decidió reducir al mínimo su delegación en este país.

Agencias AFP, ANSA y EFE

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