"El Gobierno español se opone a que estas negociaciones se hagan con alguien distinto del Gobierno de Reino Unido", dijo el jefe de Gobierno español, Mariano Rajoy. "La negociación se hará con el Reino Unido, y no con una parte del Reino Unido", dijo, por su parte, el presidente francés, François Hollande.
Los dos mandatarios participaron ayer de la primera reunión de jefes de Estado y Gobierno de la UE sin la presencia del representante del Gobierno británico, David Cameron (ver página 4).
Respondieron así en sendas conferencias de prensa a la pregunta de qué posición tomarían frente a Escocia, cuyos electores votaron en un 62% por permanecer dentro de la Unión Europea en el referendo del jueves pasado, contra lo ocurrido en la totalidad del Reino Unido.
Con el "brexit", "se van todos los que forman parte del Reino Unido", subrayó el jefe de Gobierno español, que hoy comenzará a dialogar con los distintos sectores de su país para que le permitan asumir un nuevo Gobierno en minoría. "Si Reino Unido se va en la negociación, Escocia también se va de las instituciones de la UE", reiteró.
La postura de Rajoy era esperable. Para España, acechada por el peligro del secesionismo catalán y vasco, una jugada escocesa por fuera del Reino Unido sería un pésimo precedente para su propia integridad territorial. Así las cosas, con un veto español, a Edimburgo sólo le quedaría el recurso de repetir el referendo por la independencia de 2014 con la esperanza de esta vez sí poder separarse del Reino Unido y, luego, negociar su propio futuro en Europa.
Las declaraciones de Rajoy coincidieron con la presencia de la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, en Bruselas.
En tanto, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, declinó la solicitud de una reunión formulado por la gobernante de la autonomía escocesa estimando que "no era el momento apropiado".
Pero las posiciones no son unánimes. El presidente de la Comisión Europea (poder ejecutivo de la UE), Jean-Claude Juncker, afirmó que, tras el "brexit", "Escocia se ganó el derecho a ser escuchada en Bruselas".
"No sobreestimo el desafío, pero me alentó la escucha que encontré en Bruselas", declaró Sturgeon, sin embargo, en una rueda de prensa.
Se declaró "optimista", aunque reconoció que "no será fácil para Escocia" proteger su estatuto en la Unión Europea. "Lo que trato de hacer es, una vez que las negociaciones entre Gran Bretaña y la UE hayan comenzado, que se tomen en cuenta todas las opciones y que Escocia sea respetada", explicó.
Sturgeon le respondió además a Rajoy durante su rueda de prensa al considerar que "no es sorprendente ver posiciones estáticas de un país como España" en esta etapa del proceso.
Rajoy, interrogado sobre un posible veto de España a la entrada de una Escocia independiente en la UE, descartó realizar ninguna valoración. "El futuro es algo que no me corresponde decidir a mí, dijo.
| Agencias AFP, DPA y Reuters, |
y Ámbito Financiero


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