30 de mayo 2012 - 00:00

España peor: renunció jefe de banco central por crisis

Miguel Ángel Fernández Ordóñez
Miguel Ángel Fernández Ordóñez
Madrid - En medio de la mayor crisis financiera en la historia de España y tras sufrir duros ataques políticos y mediáticos por la situación de los bancos, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, presentó ayer su renuncia, un mes antes del fin de su mandato. Ordóñez comunicó su decisión al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en una reunión que mantuvieron ayer.

El banco central español explicó que el adelanto de la salida se produce ante las importantes decisiones que habrá de afrontar la institución a partir del 10 de junio, fecha efectiva de la salida de Fernández Ordóñez. Entre ellas, se refirió a «la aprobación de los planes derivados del RD-l (Real Decreto-ley de la última reforma financiera) o los trabajos relacionados con las evaluaciones de las consultoras privadas sobre nuestro sistema bancario».

«El gobernador considera que para afrontar este nuevo período dispondrá tan sólo de un mes, por lo que piensa que su decisión es la mejor para la institución que preside y sobre todo para el nuevo gobernador, que así podría participar plenamente en todas esas importantes decisiones desde el primer momento», agregó el comunicado.

Inicialmente, estaba previsto que Fernández Ordóñez dejara el cargo el 12 de julio. Pero el funcionario tuvo serios desencuentros con el Gobierno del Partido Popular. Fuentes del Gobierno aseguran que no hubo presión para adelantar la salida del funcionario en un momento en el que en el Congreso se endurece el debate sobre la posibilidad de crear una comisión de investigación sobre Bankia y permitir o no la comparecencia del gobernador. Antes de su salida, Ordóñez comparecerá hoy en el Senado para hablar sobre el presupuesto.

Tras la aprobación en cuatro meses de dos decretos para reformar los bancos, el 11 de junio las entidades financieras tienen que presentar los planes de saneamientos para cumplir con las nuevas exigencias del Gobierno en su intento de despejar dudas sobre el estado de salud de la banca española.

La apresurada marcha de Fernández Ordóñez, que fue designado en su actual cargo bajo el anterior Gobierno socialista, se conoce apenas cuatro días después de que el grupo BFA-Bankia anunciara que pedirá ayudas públicas récords de más de 23.000 millones de euros, las mayores de la historia financiera española.

El Banco de España había aprobado a mediados de abril, aunque con alguna salvedad, los planes de recapitalización que había presentado una Bankia todavía con ganancias, antes de que una revisión de las cuentas tras la nacionalización develara pérdidas atribuibles de 3.000 millones de euros. El gigantesco apoyo público, junto con la valoración independiente que van a hacer auditores externos de la situación de la banca española, pusieron en duda la labor de supervisión del banco central antes y durante la crisis, incluyendo constantes críticas más o menos veladas desde el Gobierno.

Durante el mandato de Ordóñez -que durará cinco años y once meses- el Banco de España tuvo que intervenir cuatro entidades -CCM, Cajasur, CAM y Banco de Valencia - y nacionalizar otras cuatro -BFA-Bankia, Unnim, CatalunyaCaixa (CX) y Novacaixagalicia (NCG)- con un costo público de 15.000 millones de euros sin incluir Bankia. En una de sus más famosas intervenciones en pleno proceso de subasta de la CAM, el gobernador del banco central dijo que la caja era «lo peor de lo peor».

Agencia Reuters

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