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Esperan que el Papa ceda al país edificio para la embajada
• VALDÉS, DESIGNADO POR UNANIMIDAD AYER EN SENADO: 50 A 0
Eduardo Valdés pareció encantar ayer a los senadores. En la audiencia que trató su pliego de embajador en el Vaticano contó anécdotas del Papa y desplegó sus proyectos. Se lo aprobaron con un apabullante 50 a 0.
Ese voto unánime fue después de que el nuevo embajador expusiera en una audiencia en la Comisión de Acuerdo que preside Marcelo Guinle, que también respaldó la propuesta por unanimidad. Fue un paseo, pese a que en el oficialismo había alguna prevención sobre el trámite después del cruce de horas antes de Miguel Ángel Pichetto y Gerardo Morales sobre el tratamiento a los criminales extranjeros en el proyecto de nuevo Código Procesal. Por eso, el bloque oficialista prefirió el bajo perfil y desmontó un escenario para la audiencia en el que se iban a sentar los exembajadores que en el Vaticano han sido desde 1983 (con excepción de Esteban Caselli, que dedica textos en FB criticándolo a Valdés).
Morales, jefe de la bancada radical, pareció reflotar la pelea sobre el trato a los extranjeros cuando puso el dedo sobre el currículo de Valdés y le preguntó sobre su libro "¿Dónde durmieron nuestros abuelos?" (escrito en el año 1993 en colaboración con Jorge Ochoa de Eguileor), una reseña del Hotel de los Inmigrantes que hoy es un museo en el puerto de Buenos Aires.
Valdés explicó su intención al bucear en el pasado de los inmigrantes, pero se sintió aliviado cuando Morales cambió de tema. También recibió un brindis amistoso de Luis Juez, quien adelantó su voto a favor de la designación.
En la exposición que hizo ante los senadores, Valdés contó anécdotas como la que refiere a cómo conoció al actual Papa en el año 2000, porque le acercó a través de la amiga común Alicia Oliveira un proyecto de declaración de la Iglesia contra la flexibilización laboral que le valió una entrevista personal con Juan Pablo II, quien hizo suya esa posición.
También expuso la idea de que la embajada que ocupará desde la primera semana de diciembre debe ser la más importante de todas las que mantiene el país en el exterior. Describió las condiciones actuales como un demérito hacia ese destino diplomático al tener esa embajada apenas ocho funcionarios, de los cuales tres son profesionales de carrera y el resto administrativos, cuando en Roma la embajada ante el Gobierno de Italia tiene decenas de funcionarios, de los cuales doce son diplomáticos. Buen comienzo para el nuevo diplomático, porque Torcuato Di Tella no tiene la culpa de eso y deberán convivir en la ciudad eterna hasta nuevo aviso.
Valdés entusiasmó a los legisladores al contar otro proyecto: que la nueva sede de la embajada tenga un templo ecuménico en el cual los religiosos de todas las confesiones que pasan por Roma puedan hacer sus celebraciones bajo techo criollo. No mencionó la gestión oficiosa que han hecho argentinos ante Bergoglio para que la Santa Sede preste o asigne un edificio en Roma el Vaticano tiene muchas propiedades allí e instalar allí la embajada, con espacio como para honrar esa bendición de tener un Papa argentino.
La sede histórica de la embajada en el Vaticano fue el Palazzo Patrizi, que el país dejó de alquilar cuando terminó la gestión de Caselli, para pasar a estancias más modestas. Valdés es un nombre austero pero su idea de ampliar le legación vaticana se cumpliría a pleno si, en lugar de un edificio, el Vaticano prestase un palacio.
Valdés tiene previsto asumir su cargo el próximo 5 de diciembre, dos días después de que el saliente Juan Pablo Cafiero reciba una despedida por parte del Papa que se espera tenga más estridencia que las habituales, dada la relación estrecha entre los dos y el hecho de que la estirpe de los Cafiero haya ocupado esa embajada en dos oportunidades.
Pero la primera actuación del nuevo embajador será una semana más tarde, el 12 de diciembre. Ese día el papa Bergoglio celebrará una misa por el día de la virgen de Guadalupe, en la cual se cantará la Misa Criolla de Ariel Ramírez con un elenco de postín: Patricia Sosa, Facundo Ramírez, "Tukuta" Gordillo en aerófonos y accesorios de percusión, Roberto Ruiz en el charango y nada menos que el coro de la Capilla Sixtina. Salvo este coro, es el mismo equipo que cantó algunas piezas de esa obra en el Tedéum del 25 de Mayo pasado en la catedral Metropolitana ante Cristina de Kirchner y el arzobispo Mario Poli.
El grupo viajará en los próximos días a Roma porque les tiene reservado la Capilla Sixtina para un ensayo con el coro el 10 de diciembre y la mera basílica de San Pedro el 11 para una prueba de sonido. La integración de la banda - pare decirlo en términos musicales al uso no deja de expresar algunos roces de cartel. La cantante Sosa ha sido elegida por su voz pero también por su relación con el Papa a partir del reconocimiento de las tareas de la fundación de la ex voz de La Torre con los tobas del noroeste argentino. Pero quienes conocen al Papa no olvidan que siempre manifestó su preferencia por el salteño Zamba Quipildor como voz solista de esto que será una "cantata al Papa". Quipildor sucedió a Mercedes Sosa en los montajes que hacía el padre de Facundo Ramírez, pero fue dado de baja por el autor de la Misa como resultado también de pujas de cartel.
El Papa guarda tanto afecto por la versión de la Misa con Quipildor en la voz solista que llegó a grabar un recital con él que es precedido por unas palabras del entonces arzobispo de Buenos Aires. Ese registro no ha tenido difusión comercial, pero el Papa le ha dicho a amigos melómanos que promoverá una edición patrocinada por la Santa Sede que seguramente competirá en las góndolas con la que se cantará ahora en San Pedro, de la cual se hará un registro en video HD y que será tranmitida en directo urbi et orbi porque se cumplen los 50 años de la primera vez que se cantó la obra.
Varios funcionarios del gobierno acompañarán a Valdés en esta algarada musical en San Pedro. Teresa Parodi, ministro de Cultura, Guillermo Oliveri (secretario de Culto que acompañó ayer a Valdés en la audiencia) y otros legisladores ya están anotados. Héctor Timerman hubiera querido estar pero lo reclaman de otros destinos.

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