6 de agosto 2012 - 00:00

Estados Unidos choca otra vez con una masacre: 7 muertos

Devotas sijs dejan ver su estupor ante la matanza, en las afueras del templo cercano a Milwaukee. Por su aspecto, muchos confunden a los sijs con musulmanes.
Devotas sijs dejan ver su estupor ante la matanza, en las afueras del templo cercano a Milwaukee. Por su aspecto, muchos confunden a los sijs con musulmanes.
Oak Creek (Estados Unidos) - La historia se repitió una vez más en Estados Unidos. Un hombre abrió fuego ayer en un templo del culto sij en Wisconsin, lo que dio lugar a un intercambio de disparos en el que murieron él y otras seis personas, con decenas de heridos.

«Un oficial llegó al lugar, se enfrentó al atacante, recibió varios disparos, respondió y lo abatió» informó el jefe de Policía de Greenfield, Brad Wentlandt, en Oak Creek, en las afueras de Milwaukee (norte). «El atacante fue abatido», confirmó.

Agregó que el policía fue trasladado al hospital local y se espera que sobreviva. Además, tres adultos en estado crítico también fueron atendidos anoche en el Froedtert Hospital.

Luego de la toma de control del lugar, la Policía estadounidense dijo que considera el caso como «terrorismo interno».

Un miembro del comité del templo, Ven Boba Ri, tras comunicarse con personas dentro de la sede, dijo que el tirador era un hombre blanco de unos 30 años. «No tenemos idea» de qué motivo pudo tener, dijo a un periódico local. «Se parece mucho a un crimen por odio. No es un miembro de la comunidad», estimó.

Barack Obama, que afronta un problema político en relación con masacres de este tipo tras el episodio de julio pasado en un cine cercano a Denver, dijo anoche que él y Michelle Obama están «profundamente apenados» por la matanza.

«Lamentamos esta pérdida de vidas que se produjo en un lugar de oración y recordamos que nuestro país ha sido enriquecido por los sijs, quienes son parte de la gran familia estadounidense», expresó la Casa Blanca en un comunicado. En EE.UU., es libre la compra y portación de armas.

La embajada india afirmó a su vez que estaba en contacto con las autoridades estadounidenses y que envió a un diplomático al templo sij en Wisconsin.

La legación diplomática señaló en un comunicado que el consulado indio en Chicago estaba «monitoreando» este «trágico incidente». «En este momento, no hemos identificado a otro tirador», agregó, contra informes sobre múltiples atacantes. Sin embargo, el consulado aclaró que la situación era «muy fluida» y que los agentes todavía no tenían el control total de la situación.

Cuatro personas fueron asesinadas dentro del templo y otras tres afuera. Wentlandt dijo además que el oficial de policía herido es tratado en un hospital local y que la expectativa es que sobreviva.

El director del templo, Satwant Kaleka, resultó herido y fue trasladado al hospital, según The Milwaukee Journal Sentinel, que evaluó entre 20 y 30 las víctimas en total.

El diario informó que la congregación, establecida en 1999, tenía de 350 a 400 miembros. El testigo Suni Singh manifestó a Newsradio 620 WTMJ que cuatro tiradores podrían estar escondidos dentro del templo desde el tiroteo ocurrido alrededor de las 10.30, pero la Policía no confirmó la versión hasta el cierre de esta edición.

Unas cincuenta personas estaban en otro templo cercano en Brookfield para un servicio religioso matutino y muchos salieron luego de enterarse del tiroteo en Oak Creek, informó el diario The Milwaukee Journal Sentinel.

De acuerdo con la tradición religiosa, los sijs, originarios de India, usan turbantes para cubrir su pelo no cortado.

Agencias AFP, EFE y DPA

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