Estados Unidos, a punto de quitar a Cuba de la lista negra del terrorismo

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Washington - El Gobierno de Estados Unidos está "cerca de concluir" el proceso para quitar a Cuba de su lista de países a los que considera patrocinadores del terrorismo, un paso que podría anunciarse antes o durante la Cumbre de las Américas de Panamá y que es considerado un punto clave en el proceso de normalización de la relación bilateral en curso.

En una conferencia telefónica con periodistas para explicar los detalles del viaje de Obama a Jamaica y Panamá, el asesor adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes, comentó que esa revisión, en manos del Departamento del Estado, está en su etapa final, sin descartar un anuncio al respecto antes de la cumbre continental.

La cadena CNN, que citó bajo anonimato a un funcionario del Gobierno, aseguró poco después que se espera que el Departamento de Estado recomiende a Obama sacar a Cuba de esa lista y que el anuncio podría producirse hoy mismo.

Sin embargo, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, enfrió las expectativas sobre una definición inminente y señaló que no esperaría que se produzca en "uno o dos días". Confirmó, con todo, que la revisión por parte del Departamento de Estado está en su etapa final.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, tiene previsto reunirse con el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, en la Cumbre de las Américas que se realizará en Panamá este viernes y el sábado, ocasión que podría resultar propicia para el anuncio, se especuló ayer.

"Esperamos que pueda producirse una reunión en la Cumbre de las Américas. La agenda no está del todo confirmada", dijo la portavoz de Kerry, Marie Harf, pero "hay posibilidades de que se produzca".

En tanto, está previsto que el presidente estadounidense, Barack Obama, y su par cubano, Raúl Castro, tengan algún tipo de "intercambio" en la Cumbre. Obama llegará mañana a la tarde a Panamá con una posición de apertura "al diálogo" con Venezuela.

Este último punto se anuncia como el más polémico de la reunión hemisférica, dada la reciente declaración de Venezuela como "una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional" de Estados Unidos, algo que irritó a la mayor parte de América Latina.

Cuba reclama su salida de la lista negra del terrorismo del Departamento de Estado, y los analistas coinciden en que ello sería un paso muy importante hacia la normalización diplomática.

Las razones para mantener hasta ahora a Cuba en la lista -que comparte únicamente con Irán, Sudán y Siria- son su presunto refugio a miembros de la organización terrorista vasca ETA y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), además de algunos fugitivos de la Justicia estadounidense.

Pero la situación cambió tras el deshielo en las relaciones anunciado en diciembre por ambos presidentes, y ahora, para sacar a Cuba de esa lista, Estados Unidos debe llegar a la conclusión de que "durante los últimos seis meses" el país no se ha implicado "en el apoyo, asistencia o complicidad de actos terroristas internacionales", según explicó recientemente Kerry.

Además, es necesario contar con la formalidad de un compromiso del Gobierno de Cuba de que no tiene intención de involucrarse o apoyar el terrorismo en el futuro.

Una vez que el Departamento de Estado culmine su revisión, debe enviar su recomendación a Obama que tiene, por su parte, que notificarlo de manera formal al Congreso.

El Congreso cuenta con 45 días para estudiar la notificación y, en caso de desacuerdo, puede presentar un proyecto de ley para tratar de revocar la decisión presidencial.

En una entrevista con la radio pública NPR transmitida ayer, Obama dejó entrever que actuará con rapidez. "En cuanto tenga la recomendación, estaré en posición de actuar al respecto", afirmó.

Mientras esta decisión parece estar al alcance de la mano, Rhodes comentó que, aunque no lo descarta, no anticipa un anuncio sobre la reapertura de embajadas antes de la cumbre. Con todo, enfatizó que su Gobierno está "satisfecho" con la marcha de las negociaciones y los "progresos alcanzados".

En la misma línea, el principal asesor de Obama para Latinoamérica, Ricardo Zúñiga, destacó que las conversaciones para la normalización de las relaciones bilaterales se están llevando a cabo "con seriedad y eficacia, como debe ser".

Con respecto a la esperable polémica sobre Venezuela en la Cumbre de Panamá, Rhodes aclaró que Estados Unidos no cree que ese país suponga una "amenaza" para su seguridad, sino que esa expresión forma parte del lenguaje del tipo de órdenes ejecutivas que emite Obama en el caso de sanciones a funcionarios de otros países.

Mientras, Zúñiga remarcó que hay "una clara preocupación" en toda la región por la situación en Venezuela y que Estados Unidos apoya los esfuerzos de organismos como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para fomentar el diálogo interno en ese país.

"Queremos una Venezuela pacífica, democrática y próspera", subrayó Zúñiga al recordar que ese país es uno de los mayores socios comerciales de Estados Unidos.

Agencias EFE, Reuters y DPA,


y Ámbito Financiero

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