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Estalla dura interna en el Frente Amplio
Está en riesgo la unidad al quedar en evidencia, nuevamente, las diferencias que existen, principalmente entre los socialistas, los comunistas y los ex guerrilleros tupamaros, mayoritariamente agrupados en el Movimiento de Participación Popular (MPP).
Lo más reciente fue la renuncia al FA que presentó ayer Fernández, molesto porque la Mesa Política, que es uno de sus máximos órganos ejecutivos, decidió someterlo a un tribunal de conducta política.
La decisión desatendió el pronunciamiento del Senado que investigó si el también ex ministro de Defensa y ex canciller entre 2005 y 2010 incidió interesadamente en una decisión del Congreso que eliminó una norma legal y favoreció la anulación de la causa judicial contra los ex banqueros Peirano Basso.
Aparentemente Fernández defendía a una de las personas del entorno de los Peirano, procesados por una millonaria estafa, en 2002, cuando estaban al frente de una red de bancos y entidades financieras.
Investigación
El desafuero de Nin Novoa fue solicitado por una jueza que investiga si el ahora senador omitió declarar algunos bienes personales, por lo cual se lo acusa de «falsificación ideológica».
El secretario general del Partido Socialista (PS), Eduardo Fernández, advirtió ayer que «se está entrando en un camino peligroso» y se quejó de la «falta de tolerancia, solidaridad y fraternidad» que siempre caracterizaron al Frente Amplio.
La situación se asemeja a la renuncia del fallecido Hugo Batalla, en 1994, una de las entonces figuras de peso, que aceptó una propuesta del conservador Partido Colorado (PC) y fue vicepresidente del país acompañando el segundo período de Julio María Sanguinetti, entre 1995 y 2000.
Dos años después, el 5 de febrero de 1996, fue el general de Ejército retirado, y líder histórico Líber Seregni, quien renunció a la presidencia del FA con el argumento de que notaba un progresivo retiro del apoyo que tenía desde 1971, cuando se lo había convocado para presidir la organización.
En diciembre de 2008 la izquierda uruguaya recibió otro sacudón cuando el entonces presidente del país, el oncólogo Tabaré Vázquez, renunció al Partido Socialista, aunque mantuvo su adhesión al FA. El PS apoyaba la legalización del aborto, en contra de la opinión de Vázquez, quien vetó después el proyecto que se presentó en el Congreso.
Reuniones
Tan seria y profunda parece esta nueva crisis que el propio presidente del país, José Mujica, reunió días pasados a los líderes sectoriales de la coalición para pedirles unidad en los temas del Gobierno, ya que las discrepancias y contradicciones estaban siendo cada vez más frecuentes y trascendían públicamente.
Esta convulsión se produce en momentos que el presidente registra buenos niveles de aprobación de su gestión, y el ex presidente Vázquez (2005-2010), aparece con frecuencia en actos públicos, en lo que algunos analistas interpretan como un retorno progresivo a la arena política, pensando en las elecciones de 2014.
Agencia DPA


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