7 de octubre 2009 - 00:00

“Estamos perdiendo en Afganistán”

Kabul - El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, advirtió ayer que los talibanes «están venciendo» en Afganistán porque Washington y sus aliados fueron incapaces de «enviar tropas suficientes», en una fuerte crítica al Gobierno del ex presidente George W. Bush, del que formó parte en el mismo cargo.

Estas declaraciones de Gates coincidieron con la divulgación de nuevas cifras de la guerra. Según fuentes oficiales, 100 talibanes fueron abatidos el sábado en una de las jornadas más sangrientas para las tropas norteamericanas, que perdieron a diez de sus soldados en combate.

El jefe de Defensa dijo que «a causa de nuestra incapacidad y de la incapacidad de nuestros aliados de enviar tropas suficientes a Afganistán los talibanes en este momento están venciendo».

Después de años en los que el conflicto iniciado tras el 11 de setiembre de 2001 había pasado a un segundo plano al convertirse Irak en la prioridad, la administración de Barack Obama estudia ahora dos posibles escenarios totalmente opuestos. El primero, enviar hasta 40.000 militares más, como pide el general Stanley McChrystal, jefe de las tropas aliadas, o bien limitar la misión y centrarse en atacar a las células terroristas de Al Qaeda, como defiende el vicepresidente, Joseph Biden.

En cualquier caso, Gates dejó claro en una entrevista que la retirada no es una opción. «No vamos a salir de Afganistán. Este debate es acerca de los próximos pasos que daremos y el presidente tiene que tomar algunas decisiones trascendentales», explicó.

Para el jefe del Pentágono, tirar la toalla supondría conceder una victoria propagandística a los grupos terroristas, dos décadas después de que hayan forzado a la Unión Soviética a retirarse tras 10 años de sangrientos enfrentamientos.

«Ese país, y particularmente la frontera entre Afganistán y Pakistán, es el epicentro moderno de la yihad (guerra santa)», resumió Gates.

«Su punto de vista es que ahora tienen la oportunidad de derrotar a una segunda superpotencia», agregó.

En ese marco, Obama se reunió en la Casa Blanca con treinta diputados y senadores, tanto demócratas como republicanos, para escuchar sus opiniones sobre la cuestión. Poco después de asumir el poder, Obama ordenó el envío de otros 21.000 soldados a Afganistán, llevando hasta 68.000 el número de efectivos norteamericanos en ese país.

Agencias ANSA, EFE y AFP

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