24 de noviembre 2010 - 00:00

“Estamos ante un escenario japonés en EE.UU.” (Krugman)

La cumbre de la Cámara Argentina de la Construcción reunió al ministro Boudou con el Nobel Krugman, muy escéptico sobre la salida de la crisis.
La cumbre de la Cámara Argentina de la Construcción reunió al ministro Boudou con el Nobel Krugman, muy escéptico sobre la salida de la crisis.
El Premio Nobel de Economía de 2008, Paul Krugman, aseguró ayer que Estados Unidos está en la senda de estancamiento y deflación en la que ingresó Japón hace 18 años, un panorama «incierto» alimentado por los problemas políticos en ese país. «Estamos ante un escenario muy japonés en Estados Unidos», dijo el experto al disertar en la convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción, en la que también participó el ministro de Economía, Amado Boudou, entre otros funcionarios.

Krugman señaló que la política monetaria aplicada en Estados Unidos y en la Unión Europea muestra sus limitaciones porque tanto la Reserva Federal como el Banco Central Europeo han bajado las tasas de interés a cero sin lograr reactivar la economía y con «una enorme dificultad para encontrar una solución». Según el economista, la única solución posible es por la vía del gasto en infraestructura pública, con financiación a bajas tasas y lo que podría dar empleo a millones de trabajadores desempleados, pero admitió que Washington «se niega a afrontar ese gasto» público. Como ejemplo, se lamentó de que se acabara de cancelar la mayor obra de infraestructura planeada en EE.UU., la construcción de un túnel ferroviario bajo el río Hudson, en Nueva York.

«Esta caída, esta depresión, puede continuar durante mucho tiempo. Ésta es una crisis del Atlántico Norte, de Estados Unidos y de Europa occidental», aclaró. Krugman explicó además que ahora a la crisis se suma «una parálisis política», con un Gobierno estadounidense «dividido» y Barack Obama «sin capacidad de cooperación» en el Congreso, tras perder la mayoría demócrata en una de las cámaras. Para este experto, en Europa también se afrontan problemas políticos «por las diferencias entre los países. La política puede tornarse altamente errática, con un panorama bastante incierto», tanto que «en cinco años el mundo será otro».

«La situación es deprimente para Estados Unidos y Europa, pero no para el resto del mundo», sostuvo el Premio Nobel, quien aseguró que «por suerte» hay un fuerte crecimiento entre los países emergentes. «La situación en China y en Brasil es tan distinta que la de Estados Unidos o la de España que es como si fueran otro planeta», añadió. Y dijo que las oportunidades de inversión están en esas economías en desarrollo, lo que produce en esos países una fuerte inyección de capitales, que muchos buscan frenar en forma «legítima», para contener la apreciación súbita de sus monedas.

Durante su exposición, Boudou estimó que la construcción crecerá este año un 9,2% y destacó que la actual administración destinó el 4,2% del PBI a la obra pública cuando entre 1992 y 2002 se ubicaba en el 1,2%. «Nuestro país puede tener un fuerte mercado interno y hacer que las exportaciones sean parte de su motor económico puede desarrollar industria y campo a la vez, con un récord de producción de productos primarios y un récord de producción automotriz», destacó. Indicó además que la crisis financiera de 2008 fue producto de un modelo de negocios en el que «las finanzas actuaron sobre la economía real. Los activos financieros eran tan complejos que no se sabía qué activos subyacentes había detrás de los productos financieros».

Señaló que «pudieron ir resolviéndose temas que parecían no tener solución» y añadió que «hasta el viernes pasado decían que no podíamos negociar la deuda del Club de París sin el FMI y nosotros teníamos la carta de aceptación del titular del organismo». En referencia al Presupuesto, aseguró que «el país siempre tiene Presupuesto, algunos sirven para crecer y otros para endeudarse».

Dejá tu comentario